Seis poemas de Otoniel Guevara

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Otoniel Guevara (La Libertad, El Salvador, 1967). Poeta y periodista salvadoreño. Ha publicado El Solar (1986), El violento hormiguero (1988), Lo que ando (1992, 1996, 1997), Lejos de la hierba (1994), Tanto (1996, 2000), El sudario del fugitivo (1998), Despiadada ciudad (1999), Erótica (1999), Simplemente un milagro (2001), Cuaderno deshojado (2002), Isla ilegal (2003), Sosiego (2003), No apto para turistas (2004, 2010), Cuando la lluvia se techa de prodigios (2005), Los juguetes sangrantes (2006), Siemprésima (2007), Non adatto ai turisti, trad. Gaetano Longo, Trieste (2009,), Rupestre (2009), Canción Enferma (2009), Proclamas para analfabetos (2009), Todos los ruidos de la guerra (2010). Su poesía ha sido traducida a ocho idiomas, publicada en decenas de  revistas, periódicos, antologías, muestras colectivas y medios electrónicos de América y Europa.

Poemas

Defensa propia

Para Arquímides Cruz, en el recuerdo

Un hombre me amenaza con un arma
Yo lo amenazo con una piscucha

El a lo sumo logrará matarme

Yo
en cambio
podría hacerlo feliz

 

Poeta maldito

Para Claudia Gabriela

Casi pierdo los ojos
al mirarte desnuda

Pero casi los pierdo definitivamente
cuando dejé de verte

 

No sé cómo explicarlo

Beso tus senos

los beso como un ángel amarillo que renueva sus alas
los beso a través de la ropa cuando mis manos arden de historias ancestrales
los beso para imantarlos con mis labios cansados de los nombres efímeros
los beso para alcanzar las almendras de su último sabor

Agotado
…………..vibro
coloco mi oído sobre tu pecho
donde se inflama la dolorosa voz

que Dios
sopló
en tus senos

 

Sucedió

Apareció de pronto, de repente,
con una caja de herramientas raras.
Destornilló los besos de los jóvenes,
con enérgico amor sustrajo a los transeúntes
piernas, manos, bitácoras.
Desenroscó caderas, pajaritos.
Metió en un saco grande a la mañana.
Usando una escalera sin apoyo
descolgó el sol y lo arrugó junto a la luna
que nadie supo cuándo fue extirpada.
Borró sin expresión los corazones.
Con ágil desaliño volteó casas.
Secó el sudor de su pequeña frente
y auxiliado por una enorme aguja
recolectó emociones y caminos.
Era un niño: severo pero tierno.
Todos mostraron ante su cruel oficio
rabiosa indefensión, pulcro silencio.
De su misión nadie dudó un instante.
No hubo protestas. Nada. No. Ninguna.
Ángel o Ilusión cumplió lo suyo.
Extrajo, despintó, desmontó el mundo.
Pero a pesar de su implacable juego
yo no le permití saquear mis arcas.
Él fingió comprender y dejó intacta
la tibia habitación de las palabras.

 

Nunca tuve una casa

Quiero una casa

donde no escuchen tus gritos los vecinos
……….tus gritos de placer
…………….inocultables

donde siempre caiga el agua
del cielo
……….y de la regadera

Quiero un hogar con patio
donde juegue la infancia
su más torrente abecedario

donde el sol no me recuerde
los cadáveres incesantes de mis doce años

donde no haya que colocar semáforos
……….bajo las puertas
donde quepa el amor que nos lazamos
……….y los hijos

donde La Muerte finalmente llegue
y se sienta
……….como en su propia casa

 

*

Inventó un dios de pacotilla
con quien poder platicar de las cosas que descubría
removiendo el horizonte como a un endeble depósito de basura
Inventó una madre amorosa
para que ametrallara toda su soledad
hecha de madera podrida y suelos fríos
Inventó un país dilapidando las páginas de El Principito
donde el verano traía lluvias verdesmeralda y en el cual
se podía jugar fútbol contra el destino
Inventó también una novia morena
que lo traicionara a besos con algún profesor de pedagogía
para poder perdonarla sin remedio
y beberse las ardorosas lágrimas
de su arrepentimiento
Inventó finalmente que todo era verdad
y de alegría
se lanzó desde la terraza del viejo edificio
en que otrora pinchara a la luna con chiribiscos

Un salto
tan corto
que no le dio tiempo para inventar
nada más
que un apacible cerrar de ojos
ante la vertiginosa vecindad de las rocas

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