Cinco poemas de Daniel Medina

Manuel Iris 0 comentarios

¿Cuáles son los retos mayores que enfrenta un poeta joven en México para escribir su obra?
Fundamentalmente, creo que son dos grandes retos: la sobrepoblación de poetas y el amiguismo, mismos retos que desembocan en la distracción, que es el gran problema general. Es decir, creo que México tiene una problemática seria en cuanto a los premios y las becas; aquí no importa si estás premiado porque casi todos lo están.

El poeta joven tiene que enfrentar esa avalancha enorme de convocatorias, tiene que entender que un poeta no es por sus reconocimientos sino por sus poemas. Así, la sobrepoblación de poetas hace sentir al joven que si no es premiado no podrá acceder nunca a lo que ya parece un título nobiliario. Por otra parte, es muy sencillo caer en la tentación de que el amigo facilite el acceso a estos incentivos. Y todo esto, claro, hace que uno tenga un bellísimo calendario de fechas y convocatorias, en lugar de un poema en gestación. El poeta joven tiene el grandísimo reto de comprender qué es y qué no es la poesía en un país en el que lo poético sirve, muchas veces, como cheque en blanco.

¿Cuál es el rol actual de las redes sociales en la vida literaria de los jóvenes mexicanos?
Es ya una herramienta necesaria, básica. Estas redes han modificado no sólo las formas de leer y compartir poesía sino también las formas de escribirla: desde el nuevo vocabulario que estas van generando hasta los proyectos más radicales, poéticamente hablando, como lo son los poemojis. Pero principalmente han permitido la difusión editorial, tan necesaria en estos tiempos. Es el lugar perfecto para que las obras encuentren lectores, y espacios como Poesía Mexa han permitido que gente de todo el mundo acceda a una pequeña parte de la poesía que se escribe aquí. Y así muchos otros proyectos. Hablamos de que editoriales, festivales, salas de lecturas, escritores y revistas tienen presencia en las redes sociales, y no tenerla sería como no existir, como estar oculto.

¿Cuál es tu poética personal?
Pienso siempre en la poesía de Adonis, que nos habla de la brutalidad de cierta parte del mundo que desconocemos, en la que la Esperanza toma un valor distinto, al igual que la vida. Como señala Valente, el poeta tiene como misión internarse en la parte oscura del mundo y extraer algo de su variada materia, para que los otros puedan contemplarlo.

La poesía es constancia de lo humano, testimonio. Creo en la poesía como una otra forma de leer y decir el mundo.

Poemas

Proyectas sombra todavía.

El árbol más genuino se llena de ti
y de tus larvas. La calle más angosta,
la más llena de niños y rumores
te habita. Dice tu nombre
el animal y la luz más alta de la nube,
dice también tu nombre el agua
cuando nos llena las manos de purísima hermosura.

Proyectas sombra todavía,
a lo largo y ancho del planeta.

En la más horrenda hoja
del invierno te dibujas y te reconozco.

Pero es imposible, papá
……………………………..llegar a ti
aunque el mundo
otra vez
se rinde ante nosotros.

.
Ahora mismo
no hay nadie en la casa.
Sólo tú, pienso.

Y te imagino otra vez
saliendo por la puerta
para no regresar en muchos años.

Solo tú, pienso.
Y varios metros bajo tierra
aúllas como animal herido.

.
El lenguaje se rompió
en varias piezas.

Una parte de él, de su luz
se fue junto al apellido
que nos nombra. Otra parte,
la más pequeña,
se fue junto a tu voz.
Quiero decir: tu voz es el lenguaje de las cosas.
…………………..–O al menos lo fue cuando vivías.

Pienso ahora que el lenguaje
es la piel del mundo.

Y es por eso que la Muerte se dice
…………………..se bautiza
siempre a ciegas.

.
Pude contarle a mi padre, esa noche
sentados a la mesa,
lo que Sharon Olds nunca pudo:
…………………..la fotografía que quiero.

La fotografía
que año con año
quise encontrar en el álbum
de la familia:

Todos juntos. Mis padres en pareja
amándose eufóricos. Mis hermanos,
entre pura honestidad
……………………………….queriéndose.

Todo esto
sobre un papel luminoso e importado.

Pero lo imposible cae otra vez
en estas páginas:

porque la belleza, papá
la belleza
no duerme con los vivos.

.

de Casa de las flores

A Fèlix, Rayo, Lucas y Tom,
a Nacho y Miko.

Son los gatos flores de la casa,
los parques y las fuentes.
Agudas palabras se acumulan en su centro,
maduran verbos en las llagas de la tierra
y columpiándose, pájaros de luz
…………………..–casi hombres–
beben del rumiar de los felinos.

Sueño de sí mismo,
el gato gris encierra en el diafragma una pupila:

un trozo de ti
alojado para siempre en su epidermis.


Daniel Medina (Mérida, Yucatán, México; 1996). Es autor de las plaquettes de poesía Mímesis para gusanos (2015) y Casa de las flores (2016). Poemas suyos figuran en las antologías 8° Carruaje de Pájaros y Karst. Escritores de la península yucateca en 2016, así como en diversos medios digitales e impresos como Blanco Móvil, La Gualdra (suplemento cultural de La Jornada Zacatecas) y Parteaguas. Recibió el Premio INBA-CEDART de Poesía 100 años de letras mexicanas (2014), el IV Premio Nacional de Poesía Joven Jorge Lara (2014) y una Mención Honorífica en el I Premio Internacional Caribe-Isla Mujeres de Poesía (2015). Mantiene la columna de reseñas BLANCO en la revista electrónica Bitácora de Vuelos. Es director de Ediciones O.

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