Cinco poemas de amor escritos por mujeres

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Para celebrar el Día del Amor y la Amistad, les presentamos esta mínima muestra de poemas de amor escritos por mujeres. Que la disfruten.

Oración

Líbranos, Señor,
de encontrarnos,
años después,
con nuestros grandes amores.

No quisiera que lloviera

No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad.
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.

Cristina Peri Rossi (Montevideo, Uruguay, 1941). Es una escritora, traductora y activista política uruguaya exiliada en España desde 1972 y residente en Barcelona, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera literaria. Frecuentemente asociada con el Boom, es una de las escritoras más importantes y reconocidas de la lengua española en el siglo XX.


 

Cuando te nombran

Cuando te nombran,
me roban un poquito de tu nombre;
parece mentira
que media docena de letras digan tanto.

Mi locura sería deshacer las murallas con tu nombre,
iría pintando todas las paredes,
no quedaría un pozo
sin que yo asomara
para decir tu nombre,
ni montaña de piedra
donde yo no gritara
enseñándole al eco
tus seis letras distintas.

Mi locura sería
enseñar a las aves a cantarlo,
enseñar a los peces a beberlo,
enseñar a los hombres que no hay nada
como volverme loca y repetir tu nombre.

Mi locura sería olvidarme de todo,
de las 22 letras restantes, de los números,
de los libros leídos, de los versos creados.

Saludar con tu nombre.
Pedir pan con tu nombre.
– siempre dice lo mismo- dirían a mi paso,
y yo, tan orgullosa, tan feliz, tan campante.

Y me iré al otro mundo con tu nombre en la boca,
a todas las preguntas responderé tu nombre
– los jueces y los santos no van a entender nada-
Dios me condenaría a decirlo sin parar para siempre.


Gloria Fuertes (Madrid, 1918 – 1998).
Poeta española. Escribió una extensa obra dedicada al público infantil. Maestra de profesión, trabajó como archivera bibliotecaria y codirigió la revista Arqueros. Su poesía y persona revelaron siempre una fuerza vital difícil de contener. Aunque ella siempre se definió como “autodidacta y poéticamente desescolarizada”, su nombre ya ha quedado ligado a dos movimientos literarios: la generación del 50 y el Postismo, grupo literario de posguerra al que se unió a finales de los 40.


 

Amor a primera vista

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún “lo siento”
o el sonido de “se ha equivocado” en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.

Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.

Wislawa Szyborska (Polonia, 1923-2012). Poeta, ensayista y traductora polaca ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996. Se la emparenta, geográfica, generacionalmente y por calidad, a escritores como Zbigniew Herbert o Czesław Miłosz, a quien admiró desde muy joven.

 


 

Me desordeno, amor, me desordeno

Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mala promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

Carilda Oliver Labra (Cuba, 1922). Poeta, Ha tenido una amplia cantidad de reconocimientos por su poesía llena de inteligencia y sensualidad. Destacan en su obra títulos como Al sur de mi garganta (1949), Memoria de la fiebre (1958), y La ceiba me dijo tú (1979).

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