Cómo se pasa la vida: “La mujer es la/el jefa/jefe (lo escribo así, y que cada quien pepene el título que desee)”.

Hugo Montaño 0 comentarios

Me regalé tres libros de uno de mis callos: Nikola Tesla. A propósito del día internacional de la mujer, acá les comparto algunas líneas del pensamiento “tesliano”, hallado en la presentación escrita por Miguel A. Delgado, en el libro de la Editorial Turner Noema, titulado “Yo y la energía”. Los textos son de Nikola, publicados en la revista Electrical Experimenter, en seis entregas, entre febrero y octubre de 1919, y traducidos por Cristina Núñez Pereira.

“When Woman is Boss”, es el título de la entrevista realizada por John B. Kennedy, Colliers, el 30 de enero de 1926, y que a continuación les comparto… Por mejores días.

“La lucha de las mujeres humanas hacia la igualdad de sexo desembocará en un nuevo orden sexual, con las mujeres por encima. La mujer moderna, que anticipa solo de manera superficial el avance de su género, es sin embargo síntoma de algo más profundo y potente que está sucediendo en el seno de la raza.

No es la mera imitación física de los hombres donde las mujeres afirmarán primero su igualdad, y más tarde su superioridad, sino en el despertar de su intelecto.

La mente femenina ha demostrado estar capacitada para conseguir los mismos logros que los hombres, y durante generaciones esa capacidad seguirá expandiéndose. La mujer media estará tan bien educada como el hombre medio, e incluso mejor, porque las dormidas facultades de su cerebro se verán estimuladas y entrarán en una actividad que será más intensa tras siglos de reposo. Las mujeres ignorarán lo precedente y asustarán a la civilización con su progreso.

La adquisición de nuevos retos por las mujeres, su gradual usurpación del liderazgo, apagará primero, para disipar finalmente, la sensibilidad femenina, asfixiará hasta tal punto el instinto maternal que el matrimonio y la maternidad se volverán aberrantes y la civilización humana se asemejará cada vez más a la perfecta civilización de las abejas.

La importancia de esto radica en el principio que domina la economía de las abejas ―el más altamente organizado e inteligentemente coordinado sistema de cualquier forma de vida no racional―, la todopoderosa supremacía de la búsqueda de la inmortalidad que se esconde bajo la maternidad.

Toda la vida de la abeja gira alrededor de la reina. Ella domina la colmena, no solo a través del derecho hereditario, ya que cualquier huevo puede convertirse en una reina, sino porque ella misma es la matriz de la raza entera de insectos.

Existen vastos ejércitos de trabajadores “desexualizados” cuya única meta y tarea en la vida es el trabajo duro. Es el comunismo perfecto: una vida socializada, cooperativa, donde todas las cosas, incluidas las jóvenes, les pertenecen a todos.

Están también las abejas vírgenes, las abejas princesas, las hembras que son seleccionadas entre los huevos de la reina cuando son empollados, para el caso de que alguna reina estéril pueda decepcionar a la colmena. Y están también las abejas macho, pocas en número, de hábitos sucios, toleradas solo porque son necesarias para copular con la reina…

La reina vuelve a la colmena preñada, trayendo consigo decenas de miles de huevos, una futura ciudad de abejas, y entonces comienza el ciclo de la reproducción, la concentración de toda la fecunda vida de la colmena en el incesante trabajo del nacimiento de una nueva generación.

La imaginación flaquea cuando se trata de encontrar una analogía humana a esta misteriosa y soberbiamente dedicada civilización de la abeja; pero cuando consideramos cómo el instinto humano por la perpetuación de la raza domina la vida en todas sus normales, pero exageradas y perversas, manifestaciones, hay una justicia irónica en la posibilidad de que ese instinto, con el avance intelectual de las mujeres, pueda ser finalmente expresado a la manera de las abejas, aunque llevará siglos derribar los hábitos y costumbres que bloquean el camino hacia una tan simple como científicamente ordenada civilización”.

0 Comentarios

¿Qué opinas?