El sur está en mis lágrimas: un lamento por Juan Bañuelos

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Víctor García Vázquez

Juan Bañuelos fue un poeta que desde sus primeros versos se ocupó de los temas que agobian al hombre: el dolor, la injusticia social, el hambre, el abuso de poder, la falta de democracia, la desigualdad de los pueblos indígenas, la devastación del medio ambiente, entre otras problemáticas acuciantes. Sin ser un poeta panfletario, los versos de Bañuelos han sido adoptados por diversas generaciones para expresar su inconformidad social, su rabia contra el mundo y su protesta contra la incertidumbre.

Juan Bañuelos fue un poeta controversial porque además de formar parte de uno de los grupos más combativos, la “Espiga amotinada”, fue integrante de la CONAI, la Comisión Nacional de Intermediación, que se integró para iniciar las negociaciones entre el Gobierno Federal y el grupo insurgente Ejército Zapatista de Liberación Nacional, una actividad que lo mismo provocó que muchos lectores se acercaran o alejaran de su obra, ya que históricamente cuando un poeta en México se ha acercado al poder, o bien ha asumido el papel de moderador entre la autoridad y el pueblo, no siempre ha salido bien librado.

Debido a los cambios sociales, la falta de democracia y el problema de la desigualdad que cada día se vuelve más angustiante, la obra de Bañuelos cobra mayor interés e importancia entre los lectores de diversas generaciones, ya que a través de su poesía podemos encontrar respuestas que no hallamos en otros contextos. Aunque la poesía es primordialmente arte y literatura, también es un medio que a lo largo de la historia el hombre ha usado para expresar sus preocupaciones, sus angustias y sus compromisos; pero también es una herramienta para identificar posibles soluciones, de ahí la importancia de nuestro poeta.

Desde la publicación del poemario “Puertas al mundo” incluido en el libro colectivo La espiga amotinada (1960), hasta Vivo: eso sucede (2013), Juan Bañuelos es un poeta que perfeccionó sus recursos estilísticos y retóricos, sin embargo, mantuvo el mismo vínculo con la palabra y la misma vocación humanística con los temas que aborda. En su poesía, el habla coloquial de los pueblos originarios de su estado natal se conjuga de manera plena con las referencias a la mitología griega, romana, hindú, maya, etc. así como a los eventos históricos que marcaron el siglo XX. Es al mismo tiempo una poesía conceptual que se templa desde el más puro lirismo y una poesía culta que sabe incorporar la sintaxis imperfecta de la cotidianeidad.

Hoy que el poeta nos abandona, es oportuno evocar unos de sus versos que más me acercan a su poesía:

“nadie a mi puerta toque si no es con la mirada
del que ha elegido
el mismo granero donde mi corazón guarda
su trigo”.

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