Emanaciones de una bitácora: el ser en los otros

Hoy todos estos misterios han perdido su fuerza,
sus símbolos ya no interesan a nuestra psique
Joseph Campbell

No soy yo/soy ustedes/lo que ustedes/alguna vez/dicen de mí. Versos contundentes de deliberado llamado hacia la libertad. Ihovan Pineda, poeta, nos hace un regalo al mostrarnos su Bitácora de recuperación. Un poemario que estremece, porque alerta sobre la inconsciencia del ser frente al otro y para sí; ese imperativo de acercarnos menos mundanos, pero sí más sublimes, elevados e intuitivos; así menos formales, y pragmáticos; logrando, a lo mejor; ser menos esclavos de nosotros mismos.

El poeta se confronta a través de un lenguaje que gira unas veces científico y otras tantas existencial; lucha por alcanzar un entendimiento de sí mismo con su entorno y con los otros, a través del instrumento más sublime: la poesía.

Como su nombre lo dice, este poemario es una bitácora que busca recuperar lo perdido, (el ser mismo con los demás). En un mundo que para ser, apelamos a la razón y a la afirmación del otro, pues no se termina de ser sin el otro.

Lo antes mencionado brilla con toda fuerza en el poema Sin tocar llego; es todo luz, ya que logra no sólo percibir el dolor del otro, sino de los otros, pudiendo así, transmitir una vivencia del como se extingue la vida; el ser en otros y por ende en nosotros. El poeta lleva bajo su piel el dolor de la pérdida, es decir, la alteridad, que explica maravillosamente en el poema antes mencionado, aquí unos versos.

Volviste a tu infancia
no eras la misma que deseaba ver a sus nietos
la que cocinaba caldos en días lluviosos
la que pedía consomé de mariscos en la playa
Caíste como lluvia de agosto
como noche en una tarde de panteón
como fruta madura soltada por la mano de Dios.

También edifica la memoria, construye el día a día cuando acude a la nostalgia del ser; éste último elemento; la nostalgia, como punto de fuga para imaginar y ser creador (poeta o poesía) y así organizar su viaje.

Otro ser me vive,
en mi ausencia nostálgica de todos los días
me vive.

La poesía de Ihovan Pineda vibra entre lo terrenal y lo etéreo. Su poesía es un recordatorio donde toma cuerpo lo sagrado, así la poesía puede rescatar a ese ser dividido.

Veo el reloj que marca lo que el hombre ha inventado
las aguas negras que se precipitan abajo.

El poeta se debate entre su doble condición; mago y mortal, no niega su hemisferio lógico, pero busca reconciliarlo con su hemisferio creativo.

Aguarda,
ten cuidado,
no te alejes,
ni te acerques demasiado,
detrás de esa pared,
hay un recuerdo
que todos los días se asoma,
con su irónica sonrisa,
para vernos separados.

Es en medida un explorador, rescata sus vivencias, las escribe en una bitácora que vuela más libre que el mismo, se debate ante la importancia de comprender y explicar al mundo y a sus seres queridos inmersos en él.

Espérate me decía la abuela
deja que caiga un rayo
así es más fácil ver
donde están las vacas
Desde entonces
a mis seis años
aprendí que para escribir
hay que esperar
que caiga un rayo

Se reconoce capitán dispuesto a cruzar otro umbral del entendimiento; por eso emprende el viaje poético que le revela algunos secretos.

Da cuenta del valor científico de todo lo que acontece en el plano físico y terrenal, sabe de la búsqueda por entender los fenómenos y la aparente realidad para generar conocimiento útil al hombre, así él en un salto de fe intenta reorganizarse; espejo de su realidad, descifrar por otros medios menos ortodoxos; así encuentra refugio en las poesía que ilumina su interior para seguir cuestionando con sátira, su paso por el mundo y el orden del amor.

Antes de conocerte
no existías
ahora que te conozco
he dejado de existir
(…)
Es un complejo existencial
es la filosofía del amor

En numerosos poemas el poeta reta a esa tradición retándose a sí mismo, virando en un tono burlesco e inocente, rasgando la realidad de las cosas y su apariencia; poniendo en duda la certeza que nos regala el método científico. En dos de sus apartados (Centrismo, Inocua interrogación) da cuenta de su pensamiento empírico y existencial que manifiesta a través del lenguaje.

(…)
Te podría contestar de una o mil maneras
tú me dirás cuál de todas prefieres
¿esta o aquélla?
incluso a, b, y c
son opciones múltiples
y en su defecto x y y
también lo son.

Ejemplo de su pensamiento más racional que confronta asiduamente, el poeta capitán del barco, dueño de sus memorias, sabe amar y nombrar a la poesía; hace valer su ingenio poniendo entre dicho con gran humor la realidad oficial; pues lo que es verdadero para unos, resulta ridículo para los demás.

Cuando entendí el mundo
quise pronunciarlo
pero ya no estaba aquí.

Continúo citando al autor con este otro verso:

A veces intento pensar cada verso
pero a veces el mismo verso me gana
se me adelanta
y se queda ahí.

Seguramente el poeta después de este viaje no volverá a comprenderse igual, ni a mirar al mundo como hasta hace una bitácora poética de distancia, incluso después de este encuentro consigo mismo, seguramente, ya se encuentra más auténtico y cercano con el otro.

La obra estuvo bien,
lo malo,
es que edificaste tu imagen
como los templos:
a piedra y cincel;
tardará siglos en derrumbarse,
y antes, quizá, me derrumbe yo.


Ihovan Pineda. Poeta, ensayista y profesor de materias relacionadas con la teoría de la lectura y la redacción. Licenciado en Letras y Periodismo, y egresado de la Maestría en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Colima.
Autor de los poemarios Estarnos queriendo y pasado mañana (2008), De cómo las cosas han cambiado (2011), Principios de Incertidumbre (2015) para el cual fue distinguido por el CONACULTA con la beca FECA 2013-2014 en la categoría de Jóvenes Escritores y Bitácora de recupreación (2016, en prensa).
Ha publicado a nivel nacional e internacional en revistas impresas y electrónicas: Tragaluz, Casa del Tiempo, de la Universidad Autónoma Metropolitana, Revista de Poesía La Otra de la UNAM, Revista de Lenguas Modernas de la South Carolina University de Estados Unidos, Crítica Revista Cultural de la Universidad Autónoma de Puebla, Círculo de Poesía, Revista Cronopios de Colombia, COFIBUK Literatura y arte, Bitácora de vuelo, Rojo Siena Editorial, Interpretextos, Caracol Azul, Vía Literaria-Proyecto Ululayu, y en Horizontum, finanzas y cultura.
Su obra ha sido antologada en los libros En Memoria del Terremoto publicado por la Universidad de Colima; Anuario de Poesía Mexicana 2004 del Fondo de Cultura Económica; Apuntes de literatura colimense de la Universidad de Colima; antología poética Locos de los 70´s de Fides Ediciones; y en Toda la mar, la presencia del mar en la poesía colimense publicado por la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Colima. Asimismo, en 2016 fue incluido en la Enciclopedia de la Literatura en México de la Fundación para las Letras Mexicanas y está incluido en la antología virtual Poetas del Siglo XXI: Antología de Poesía + 10.000 Poetas de 177 Países, del poeta español Fernando Sabido Sánchez.

1 Comentarios
  • Santiago

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    Excelente Reseña, por los versos citados dan ganas de comprar el libro, muchas felicidades.

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