Sintiencia animal

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La grandeza de una nación
y su progreso moral pueden
ser juzgados por la manera
en que se trata a sus animales.
Gandhi.

“El rey Lear, por la noche en los acantilados, le pregunta al conde ciego de Gloucester, ¿cómo ve usted el mundo? Y el ciego de Gloucester responde: yo lo veo con sentimiento”.
Yo les pregunto: ¿qué pensamos cuando vemos a un animal? ¿Qué pasa cuando un animal nos percibe a nosotros? ¿Qué percibimos el uno del otro? ¿Qué experimentamos ambos? Estas son preguntas relacionadas con la sensibilidad de los animales, la cual recibe el nombre de sintiencia. Los seres humanos y los demás animales son seres sensibles, capaces de percibir un rango de fenómenos sensoriales que van desde el dolor hasta la felicidad.
Por ejemplo, se ha observado que los elefantes les lloran a sus muertos y crean tumbas para ellos; que las ratas juegan y manifiestan alegría en compañía de otras y las ovejas son capaces de establecer vínculos con otras de su misma especie: parecen reconocer hasta cincuenta ovejas diferentes y hasta mil rostros de humanos distintos.
La justicia debe ser ciega a la raza, al color, a la religión o a las especies; si ella no es ciega, ella será un arma de terror.
Viajemos al año 1821 y descubramos a un parlamento de diputados británicos estallando de carcajadas ante la propuesta de una medida para prohibir el maltrato de caballos. Su argumento fue el siguiente: si empezamos prohibiendo el maltrato de caballos, acabaremos también articulando leyes para prohibir el maltrato de perros y gatos.
Víctor Hugo dijo: “No hay nada mas poderoso que una idea cuyo tiempo ha llegado”. Veinte años mas tarde, precisamente, surgieron las primeras medidas de protección de perros y gatos.
Hoy los animales tienen derechos y cuando hablamos de ellos nos referimos a límites en el trato por parte de nosotros los humanos. Estos derechos están basados legalmente y podemos juzgar a quienes los traspasen.
La manera en que nos relacionamos con los animales y los derechos que les otorgamos tienen que tener un fundamento ético.
Existen 14 artículos que ven por los derechos de los animales, de hecho, cada 10 de diciembre se celebra el Día Mundial de los Derechos de los Animales y, si bien podemos decir que ha habido progresos para hacer valerlos, todavía seguimos enfrentándonos ante actos de crueldad.
En México un millón de mascotas sufre maltratos: golpes, abandonos, zoofilia y desnutrición. Nuestro país ocupa el tercer lugar en maltrato animal y en los últimos 50 años se han extinguido 17 especies, como el oso grizzly mexicano, y otras 22 mil 413 se encuentran aún en peligro, entre ellas la vaquita marina.
En la antigua Grecia, el filósofo Aristóteles decía que los animales carecían de razón, por lo tanto, no merecían derechos; por otro lado, Teofrasto, filósofo griego, creía que los animales percibían, pensaban y, sobre todo, sentían.
En el libro del génesis nos dice que Dios declaró que el hombre tuviera autoridad sobre los peces del mar, las aves del cielo y los animales del campo. Esto se pudo haber traducido como que todos tenemos la obligación y el deber de cuidarlos, sin embargo, lo que se ha creído por muchos años, fue que el hombre tenía el permiso para hacer de la creación lo que quisiera.
No hay qué discriminar a ningún ser vivo por la especie de la que provenga; me parece que con sólo saber que los animales sienten, debería de ser suficiente para que los protejamos.
Algunos estudios psicológicos demuestran que las personas que son crueles con otras personas, lo fueron, en un principio, con los animales. La insensibilidad ante la crueldad animal nos volverá insensibles ante la crueldad humana.
Se dice que la diferencia entre los humanos y los animales es el nivel de conciencia, pero esto no es uso de poder sino de responsabilidad, nuestra responsabilidad, así como algún día le dimos nombre a cada uno de esos seres, así debemos cuidar de ellos. La mayoría de las personas creen en el principio de que tener el poder es tener la razón, pero ¿qué pasa si estamos equivocados?


Angélica Sofía Hernández Vázquez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 2000). Alumna del Instituto Fray Víctor María Flores en el área de Químicos-Biólogos. Fundadora del taller de crítica política en su institución; obtuvo el segundo lugar en el concurso interpreparatoria con el tema: “Sintiencia animal”. Actualmente se prepara para estudiar la carrera de Médico Veterinario y Zootecnista.

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