Acervo Jalisco,

Acervo de Poetas Jaliscienses: Ángel Nungaray

Angel_Rafael_Nungaray

El comienzo aún no llega.

La claridad de los cuerpos

se debate entre el oro y el pavor,

entre la avidez y el precipicio permanente,

entré al subsuelo del yo

para salir del mí.


El comienzo aún no llega.

La claridad se hunde en los cuerpos

como las agujas del letargo.

La vigilia germina en el pozo nocturnal,

la claridad es el agua insomne.


El comienzo aún no llega.

Y en el postigo de la luz

se asoma el ala del horror.

.

Germina es éxtasis

entre los vestigios

de soles prematuros.


En el árbol centellante

el exilio es el fruto;

la vigilia, la raíz.


La sangre madura

hasta desprenderse

de sus rostros.


Dios corta los frutos necesarios.

.

Hay cielos más propicios que la sangre

;

devastaciones más benignas que el espíritu

;

vigilias ciegas como la sed del cuerpo

(ciega es la voz que participa

en el plexilio y sus comarcas.)

 

El cuerpo es el blanco

;

la sed, la flecha.

 

La aridez se reúne en la visión

;

la transparencia en la fortaleza del arco.


La velocidad de la sed

es directamente proporcional

a la vigilia del cuerpo.

.

Existir es alejarse.

Cada verso

me aleja de la pendiente,

la escritura establece

un diálogo (un abismo)

entre el ser y su reflejo.


(Estoy interrumpiendo ese diálogo.)

Existir es alejarse.


La lejanía es el eje,

tan mutable

como la flama.

.

La obra procede del hálito.

El hálito es el ojo del ser.

El ser enceguece para tornarse vigía.


El vigía es la flama inalterable.

La flama se vincula a la visión del agua.


El agua avanza como la raíz de la vigilia.

La vigilia es el vértigo de la sed.


La sed circunda la semilla de la escritura.

La escritura es el núcleo de la obra.

La obra procede del hálito.

.

Boca-calígine

Desde esa boca miro

palpo la lengua de fuego

el rostro es una cascada de rostros


“Éste es tu último día”


No temo

regreso

la voz de la sangre sigue siendo

mi lápida

.

El camino del retorno

la antesala de la Voz


El camino del retorno

lame los ojos


Soy mi asesino oculto

en el vértice de la sombra


Sólo los heridos buscan el resplandor


La herida es boca de Dios

.

Nazco en el incendio

El ser fructifica sus esquemas

el espíritu habita en el germen de la llama

Nacer(se) fuego

El fulgor es el sentido interno de Dios

la opacidad el sentido externo


Dios adolece de Dios

en su cercanía con el hombre

Dios se ciega de Dios

se ciega del hombre

se ciega del cristal que emana


Su ausencia se desplaza como el ave de la pavesa

en el fuego de la materia

el ser permanece alrededor de esa refulgencia


Cuando Dios madura en el hombre

éste cae en el incendio

En la lejanía el hombre se reconoce fuego

en su proximidad con la unidad

.

Hay una integración de los despojos,

de las sucesivas interpretaciones del asco,

del porvenir que está pariendo moscas

en los acercamientos del habla y la cordura.

Hay un crepúsculo que no se rinde

y que escrupulosamente ya partió

dejando en su huellas como una luz

el remordimiento,

el alza en el costo de los enseres espirituales

y una torpe directriz en la resistencia

del caparazón de las tortugas.

.

Los movimientos del ser
le confieren al cielo
renovación y soltura
(cada acto aquí
tiene un eco en la lejanía)

El cielo es un estigma
que predomina en el ser
(cada eco en la lejanía
se transmuta en un acto aquí)

 


Ángel Nungaray

Nació en Yahualica, Jalisco en 1968. Fue becario del Programa de Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico de Jalisco, auspiciado por la Secretaría de Cultura del Estado y CONACULTA en los periodos 2008-2009 y 2010-2011, así como del CECA en el 2009. Está incluido en Los mejores poemas mexicanos (Joaquín Mortiz, 2006), Animales distinto. Muestrario de poetas mexicanos, argentinos y españoles nacidos en los sesenta (Arlequín/ CONACULTA, 2006), entre otras publicaciones. Es autor de los poemarios: En el vacío de la luz (Tierra Adentro, 2002), Morada ulterior (Literalia Editores, 2004), Plexilio (La Zonámbula, 2008), Escalar el vértigo (CECA, 2009) y Existir es alejarse (La Casa del Mago, 2014). Actualmente es administrador de La Librería Campo Minado, especializada en piezas de colección.