Poesía,

Cinco poemas de Eunice Barrios

Eunice_Pajaros

En el recorrido de “Luz” como morada, advertimos que Barrios pone a la mesa, como el té y las naranjas, poesía que se respira; desde el fondo de sus líneas emerge una dimensión psicofragante, hay versos cítricos, otros llevan el sabor tostado del café y la canela, hay versos de sal y jacaranda, de mirra y copal, palpitaciones de durazno y vino, evocaciones de lluvia, tierra y muerte.

Abdías Martínez


Del poemario Luz (2021)

I
La casa es un abanico de colores claros,
aquí habita alguien
cuyo corazón es una lámpara encendida,
un nido abandonado;
aquí vive la persona que amo…
Es Elena. Y no me ama,
aunque ella quisiera,
no sabe cómo.

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XII
¿Qué es la distancia, amor?
La distancia es este puente que no se va a construir nunca. Veo los lazos rotos de mi lado, flotando como papalotes; busca mi orilla llegar a la tuya, a esta tarea podría llamarle: Imposible.

También podríamos ponerla en conserva junto con las otras palabras dificultosas, en un frasco ámbar con duraznos, al fondo de las puertas de la alacena, ahí donde no pega la luz ni el aire, junto con las otras tareas que saben a hazaña y que tampoco cruzarán del otro lado, por ejemplo: el amor.

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IX

Sé perder,
respetar los ciclos de la vida.
Lo acepto,
me rindo,
lo entiendo:
perderlo todo.

Siempre he hablado
como un condenado a muerte
y siempre lo sentí así.
Eso soy,
también soy por ahora,
inevitablemente,
un condenado a vida.

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XVIII
Este sueño se va romper, comenzará por mí. Comenzará cuando era niño y guardé la resortera después de contemplar la mirada oscura del único ser al que he matado. Comenzará conmigo, porque supe desde el principio que el amor era demasiado como para querer dominarlo y comprenderlo, pero aun así lo intenté como cualquier estúpido que quiere ser valiente.
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Sobre la imposibilidad de volar (inédito)

Tenía yo un profundo mirar de pichón,
de túnel y de automóvil sentimental.
Lanzaba suspiros de acróbata.

Vicente Huidobro, Altazor

I

Cuando eres niña,
la muerte es una idea remota
como el mar.

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II

El amor,
según te cuentan
es la promesa más alta,
sobre el cielo
la Tierra, el Sol y la Luna.

Te educan para volar,
mujer pájaro,
para que puedas alcanzarlo.

A pesar del esfuerzo
y la lucha contra las corrientes de aire,
sin importar tus migraciones,
el amor sigue lejos:
allá
sobre los árboles,
entre las nubes
y no se comunica contigo.

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III

No es el único fraude…
la libertad, también.
La vida fue un descubrimiento,
que se apagó al instante,
ahora dibujas las líneas de tu rostro,
una vez más
todo,
se transforma.

Erguida,
homo economicus,
te repones
de ese golpe
pero el viaje aún no termina,
nunca termina.

Te echas a andar
sin el ensueño de las plumas
y el acantilado.
Rediriges tu ruta hacia la tierra
y las raíces,
esa era el libertad:
el paisaje lleno de aves
Tú.


(Morelia, Michoacán, 1992). Egresó de la Facultad de Letras de la UMSNH en 2016. Se integró en el taller literario Poeta en su tinta en el mismo año. Ha participado en algunas publicaciones como: Nadie me hirió (2016), Temporada de libélulas (2019), Revista Sinapsis (2020) y Coordenadas de voces femeninas Michoacán 2 (2020). Acaba de publicar su primer poemario titulado Luz (2021).