Poesía,

Cinco poemas de la poeta uruguaya Silvia Goldman

SG

Poeta, docente e investigadora. En el 2008 publicó su primer libro de poemas Cinco movimientos del llanto (Ediciones de Hermes Criollo). Su segundo poemario,  De los peces la sed, fue publicado en el 2018 por la editorial Pandora Lobo Estepario. Miedo, su más reciente publicación (Axiara ediciones), obtuvo un accésit en el Premio de Poesía FILLT 2020. Fue finalista del VI y VII Premio Internacional de poesía “Pilar Fernández Labrador”y del Premio Internacional de Poesía “Paralelo Cero 2020”. Ha participado en diversas antologías como Llama de amor viva: XXII Encuentro de Poetas Iberoamericanos  (Antología en homenaje a San Juan de la Cruz, 2019), Árbol de Alejandra (Karima editores 2019)y Poeta en Nueva York: Poetas de tierra y luna (Karima editores 2018). Es doctora en Estudios Hispánicos por la Universidad de Brown y enseña en la Universidad de DePaul en Chicago. Este año prepara la publicación de un libro sobre poesía latinoamericana de la posdictadura titulado La recuperación de la palabra: cinco reflexiones sobre poesía latinoamericana contemporánea. Es miembro de la revista y plataforma cultural Contratiempo.


seres distintos

se mueven junto a mí seres distintos
carnes de un lugar anterior a mi labio
en el medio de mis piernas hay una mejor decisión

cuando te hablo están más cerca las ventanas
que me depositan o cambian
puedo ir de un lugar a otro como si trasladara
este abandono

pensás que miramos algo pero al piso entero de lo propio
llegamos con los ojos cerrados

.

longing
después te vas y me dejás tan sola que parezco yo misma
la mano en que te fuiste tiene cielos largos
que todavía me confunden
se doblan hacia adentro
me llevan hacia arriba
después me tiran desde lo alto
no puedo volver al piso
queda ese pudor

me hago cargo

(del manuscrito inédito lo que se hereda es la orfandad)

.

una posibilidad de la dicción

una posibilidad de la dicción sería
decir mujer y mirarla
caer desde el edificio
de pronto arrepentirse

(miedo, Axiara Ediciones)

.

serie Clarice

I

veo una entrevista a Clarice
los ojos están muy cerca
quieren ser uno que evite los equívocos
quieren separar lo que ella muestra
de lo que el entrevistador muestra de ella
practican el estrabismo la dispersión
el bagaje desorientado de una mirada
que le toca los dedos a una misma comunidad
pero ahí no hay comunidad
hay cuatro manos y la ausencia que se merece entre ellas
Clarice deja el cigarro
ante la cámara lo hace en la mesa
ante sus ojos en la cara del entrevistador

II

las manos de Clarice no alcanzan
el aire es mucho más
esperan minuciosas lo difícil
la modificación de sus secretos
por eso cuando una se posa en su pierna
la otra lleva un cigarro a la boca
ese desencuentro es tangible
y produce una sonoridad
que puede ser la diferencia que necesita el músculo
para decidirse a hablar

.

obeja

pienso en cuando escribiste obeja
y yo te pregunté qué era y me dijiste
una obeja es una cosa chiquita
venenosa
libre en el cielo
que tiene alas
y está tratando de meterse por una ventana
de la casa ahora

y entonces balamos las dos
mientras me clavabas tu aguijón