Poesía,

Muestra de poemas de En tierra, el pájaro olvida cantar, nuevo libro de Luisa Fernanda Trujillo Amaya

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En mi experiencia personal, la poesía de Luisa Fernanda Trujillo Amaya destaca, en una primera lectura, por su delicadeza sonora. Es una poeta que sabe cantar, y que no interrumpe ni violenta su melodía lírica. Pocos poetas actuales tienen esa calidad musical. Luego, cuando la lectura se hizo relectura, me ha interesado que esa voz delicada sirva para crear imágenes desoladoras, tristes, terribles. Los poemas tienen la belleza de una melodía oscura, tocada en un instrumento de luz.

Los siguientes poemas son fragmentos de su libro En tierra, el pájaro olvida cantar, que fue publicado recientemente en Italia, en versión bilingüe. Esperamos que el lector disfrute mucho esta lectura.

Manuel Iris


POEMAS

POÉTICA

Poema: una gota en la punta de una aguja
Poesía: una red caza lo indecible

.
1.

Extraje de la tierra la raíz del roble
Destilé de sus flores el dulce de la miel
y empaqué en frascos lo que imaginé elixir
cincelado por los picos de los pájaros.

Con sus hojas hice un lecho al borde de la roca
Solía contar bellotas de una en una
Amanece el canto de las ranas en el río
Muge el paso del agua por la escorrentía
En el río las ranas ahogan los picos de los pájaros
Quedo sin su amparo ante la lluvia
Húmeda la piel será musgo a las alas de las moscas
Aposento de líquenes a las raíces de la orquídea

.
2.
¡Qué es la tierra cuando entre maleza nacen los ojos de los muertos!
¡Qué es el agua cuando la transparencia enturbia el rojo de la sangre
el vivo brazo que rema, el bote que agolpa en la orilla el deceso de las olas!
¡Qué es el aire cuando a lo lejos la llanura aprieta en su lomo la lluvia
y carga a cuestas las piernas de los cuerpos mutiladas!
¡Qué es el fuego cuando en la piel tostada por el sol
arde una llama lanzada desde lejos!

.

3.

… y con mis párpados cubriré sus ojos
para que la muerte no queme sus pupilas
Dejaré desnudos los míos, a la vista de los cuervos
para que en cada picotazo el hambre se sacie
y la muerte acicale sus formas
en el festín de haber sido
una sola ave
que sirviera de espejo a su vestido

.

4.
Si no hubiera guerra
ni humo que cubriera de ceniza el campo
tomaría los leños apagados a destiempo en cada fuga
haría de una cerilla el símbolo de lo que fue un incendio
volvería a mirar a las lechuzas sin la compasión del insomnio de los búhos
y dejaría crecer el cabello a las muñecas de la infancia

Si la guerra no hubiera llegado a mí
como llegó en la noche clandestina de una toma
dormiría desnuda entre los pastizales
dejaría a las lagartijas hacer cosquillas en mis muslos
y sembraría de flores los nombres de los muertos

Si la guerra no hubiera sorprendido nuestras bocas la noche de los besos
ni hubiera sellado las palabras en medio de las balas
tu voz se escribiría en las paredes de las calles
y no sería rojo sangre su tintura

.

5.
Ha muerto el pájaro aquél que copulaba con el viento en la mañana
Su vuelo había olvidado el Norte
A diario picoteaba el vidrio en mi ventana
De traspasar el viento
sus plumas se desmadejaban sobre el pavimento
Sus patas, de repujado cuero
habían asimilado el gris de la lluvia ácida
Ha muerto el pájaro aquél que copulaba con el viento en la mañana
Lo descubrí a la madrugada, al pie de la cornisa
El sereno congelaba en sus ojos el rocío
Su pico astillado apuntaba a mi ventana


Poeta y docente universitaria. Vinculada al programa de Creación Literaria de la Universidad Central de Bogotá. Tiene tres obras poéticas publicadas: De soslayo, prendada, publicada por la Fundación Palabra a tiempo, (2010), Trazo en sesgo la noche, publicada por Universidad Externado de Colombia, (2012), En tierra, el pájaro olvida cantar, publicada por Raffaelli Editore, (2017). Poemas suyos han sido traducidos al inglés, francés e italiano, publicados en revistas y magazines de Colombia, México, España, Italia y Colombia.