Poesía,

Cinco poemas del libro Narciso y los árboles, de la poeta chilena Soledad Fariña

Soledad_Farina

(Antofagasta, Chile, 1943). Estudió Ciencias Políticas y Administrativas en la Universidad de Chile; Filosofía y Humanidades en la Universidad de Estocolmo; Ciencias de la Religión y Cultura Árabe en la Universidad de Chile. Es Magister en Literatura por la Universidad de Chile. Ha publicado los libros de poesía: El Primer Libro, (1985); Albricia, (1988); En Amarillo Oscuro, (1994); Narciso y los Arboles, (1999); La vocal de la tierra, (Santiago, 1999), (Madrid, 2007); (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 2019); Donde comienza el aire, (2006); Todo está vivo y es inmundo, (2010); Ahora, mientras danzamos, (2012); Yllu, (2015); “1985” (2016); El primer libro y otros poemas, (2016); Pide la Lengua, (Antología, 2017). Fue cofundadora de Radio Tierra, proyecto comunicacional de mujeres, en 1991. Ha impartido clases de literatura infantil en la Universidad de Chile y ha dirigido talleres de Escritura Creativa en las Universidades Diego Portales, Universidad Finis Terrae, Universidad Mayor.  En 2006 recibió la beca de la Fundación J.S. Guggenheim. En 2007 fue nominada al Premio Altazor. En 2018 recibió el Premio por Trayectoria de la Fundación Neruda.


Narciso y los árboles

Salgo loba a la calle corro
por la calle elevando remolinos
de polvo así no me ven
Abro puertas fauces llaves
dejo las llaves abiertas
las puertas abro las fauces
elevando remolinos de polvo

Así no Me ven Agazapada
a tu espalda hundiéndote los dedos

dónde llamar agoté las fichas
no hay más fichas no hay más números
dónde llamar

.

.

Sueño cabalgándote espoleando
tus flancos de loba
pintarrajeada quién va a saber
quién soy

Suben hormigas por los dedos
de los pies
ascienden como murmullo
insistentes
quieren salir por las fauces
como bramido

pero no hay fichas ni casetas telefónicas
se gastaron los dedos y los números haciendo
musarañas en el aire de tanto marcar el aire

dónde vaciar el grito
escondida en tu puño lamiéndote las yemas

.

.

Sueño escondida en el follaje de tus cejas
cerca del ojo ver lo que ves
azul
ver todo azul como tu ojo pero detrás
del parpadeo el gallo lanza su picotazo feroz

se aquieta el parpadeo en una linfa
blanca escudriño busco
como en el fondo de una taza de té
algún augurio algo

.

.

Sueño deambulando blanca y calva por la calle
con un lazo rojo atado al cuello para que no me ojeen
no me hagan mal de ojo
me puse esa falda negra y larga que arrastra suciedades
de la calle
esa negra ¿te acuerdas?

llevo horas deambulando con mi lazo atado al cuello
para que no me ojeen

despierto desnuda la mano en la garganta:

el talismán

alguien lo arrancó de mi cuello
con fuerza lo arranqué de mi cuello

.

.

Cae ahora el oscuro y pavor
siente el chasquido de los dedos

titubeando en el aire Qué hacer con ellos

en el follaje oscuro
con este lazo rojo

titubeando en el aire.