Poesía,

Cuatro poemas de Tomás Modesto Galán

Foto Tomas Modesto Galan

Tomás Modesto Galán es una referencia obligada de la poesía dominicana escrita en Estados Unidos. Escritor preocupado por el presente, es autor de poemas, narraciones y artículos que reaccionan a su realidad cotidiana y cercana, tanto como a la realidad global. Hombre de voz franca dentro y fuera del poema, siempre señala con un toque de ironía las inconsistencias de la vida social y la personal.

Su estilo es de un cuidadoso desborde: es un poeta que gusta de llenar al poema de palabras y que no pierde el humor, pero que al mismo tiempo duda de todo, incluso de sí mismo. Es un desestabilizador que en cualquier momento puede dinamitar su propio principio, para revelar las estructuras del mismo. Por ello, sus poemas pueden ser tan desconcertantes como iluminadores. La honestidad y la preocupación por los otros son la base de su poética personal. Vale la pena acercarse al pensamiento y al alma de este poeta dominicano radicado en Nueva York.

Manuel Iris


POEMAS

A los zapatos de la democracia

Al periodista que le lanzó dos zapatos
al Sr. Presidente de un Estados fallido
al tormento inesperado del primer zapato
al segundo Strike limpio y melancólico
al hombre que midió el tamaño del zapato
al que criticó la marca, la hora y el día del disparo
al humilde portador, su destino heroico fue el azar
al que lo revisó, acarició y lo dejó a buen recaudo
de las cámaras pendencieras de Wiki Lik
a los agentes que aun cuidan la inteligencia del calzado
al limpiabotas que no apareció para practicar béisbol
después que el zapatero murió sin haberlo reparado
al iraqui atado de pies y manos y al turista que miraba
desde el podium el arma mas inteligente del mundo,
al crucifijo mesiánico de ocho años de miedo y terror
y a los agentes que no evitaron el segundo lanzamiento,
a los que aplaudieron con asombro la moral de la afrenta
Esta fue la despedida del 2008,
y ni si quiera había un presidente negro
paseando por Camp David.

Retorno al béisbol

Nunca me pensé siendo cronista al final de un juego/ semillas
prestadas a propósito/ el sin sentido de la cáscara a la distancia
de dos infortunados en la exaltación/ te veía venir presta a
encontrar la pelota/ lanzarla hasta un out que no podía ser el 27.

Juramento mortal/ aplausos/ una jauría nos hacían perecer
lloviznados por la saliva del mundo / adoptamos la posición de espera
de un receptor cansado/ ocurrió el desplome de un campo corto/

Aquel caer y levantarse/ memorizamos un nombre difícil/
lo repetimos para hacer el maleficio/ nuestra magia /
Tension en las velas/ conjurar la virgen que nadie rechazaría/
orábamos bulliciosamente/ en uno-uno/
después dos y un strike
hasta que tu cuerpo se vació de preguntas/
soñamos literalmente con ese tres que no dejaba de ser dos/
tu mano que no dejaba
de hacer señales/ lanzamientos precoces/ mirada que sin duda
sería un out en tercera.

El vaticinio destruido/ tu mirada sobre la pizarra
marcando la carrera que nos daría la ventaja
anotamos dudas/ buscamos esa aspirina / mala traducción/
video donde nunca apareceríamos
y el equipo a punto de empatar/
jamás supuse que celebraríamos los errores/
que desearíamos aquella derrota con pasion.

Tal vez fuimos los verdaderos autores del wildpitch/ lanzamiento
que te quemaba las manos estremeciendo tus caderas
y te hacia respirar hondamente hasta que yo te recordaba a la niña/
para mí recordé una Pinta destruida/ luego cáscaras/
fanáticos desvelándose
por una bola que no sería nuestra.
Apostamos en lo callado / yo te dí aquella mirada única /
ser perfecto donde los corredores intentaban sin querer un robo.

Mientras te brillaban unos ojos anfibios/ como quien no quiere riesgo/
conclusiones en lo definitivo.

Escapes con interrupciones fallidas/ nuestros enemigos tomaban
la delantera en el momento en que te echabas hacia atrás
como una excusa previa para ignorar la amenaza.

5to. inning, dos dos/ aquellos brazos atravesaban el tren,
tu afuera/ yo te sacaba preguntas, habladurías/ cuerpo
inclinado/ la desventaja del equilibrio/ lucha de ese adiós/
tanda fuerte/ nosotros separados por barras de acero/
gruesas cristalerías rayadas con nombres de otros amantes/
tus ojos reproducidos en el ultimo vagón / voz confinada/
el tono de desquite después de esa transferencia/
anotaciones del poema en aquel cuarto oscuro con olor a orégano /
borrador de ese juego de los dos o de los muchos que fuimos/
amantes del basseball / ganando ese final a la salida de la 155/
el museo y esas fotografías a blanco y negro, buen ensayo aquel.
Aprendía de las reproducciones a desentrañar imágenes
opacas donde el pie no saldría y tus manos serían demasiado pequeñas.

desde algún olvido, hablemos de esa falsa nostalgia,
ese hecho de no ser tú / mejor dicho, no creo pagar
el precio del poema
1:30 / espaldas / nada de condones simbólicos
el sida aguarda en la escalera
la ciudad se abate sobre mi, hombre de alto riesgo.

Creo que hemos ensalzado demasiado esos High Qu
No hemos sabido manejar correctamente esos
$2 dolares de hojas pedidos con acento monolingue.
Y el hijo tiene un detalle made In usa, perfecto, jodido
hombre con el bacalao acuesta, ciertas ganas
de cambiar de historia, aquella fuera de mi incumbencia,
el poema que dura a cuatro luces de ti,
sobre la 149 y Grand Concourse.

Los piés de ella

Te amo detenida en un pié,
en una uña
por tu acorazado pié recuerdo otros días
tus píes saben más de la tierra
mira, veo tus píes ágiles, agudos senos
contra el recuerdo de un pié sigiloso
imborrable es el pié, ese contactado dedo
cuando orinas quiero ser tu pié, tu canción
más aguda, la tormentosa rodilla de una sombra
amo tus pies en la ducha, tu ignoras tus pies
a menudo yacen en el recuerdo de una casa antigua
gravitan entre cuadernos sedientos
no terminan, nacen de la tierra, crecen
abrigados por una mirada,
separados de mi, tus pies de loba,
tus orejas lejanísimas para desclavar una rosa.

Hay en tu cuerpo zonas o mapas o diseños de espalda
cuellos, cojines por donde pasará mi cuerpo, tal vez
dialogas con mi mano, huyes hacia una futura conversión
mis nervios te buscan, sobre el muslo proclamado
solo el pié nos dibuja, nos lanza irreversibles
a la viudez de una boca
solo el pié hace el cuerpo, tu talle nace de un oculto
pié, tus manos observadas por tus píes,
muerto, vano es el empeño de ocultarlo.

Odisea de lollipops

A la gran poesía mundial de Tierra firme

El mar se despertó airoso con otra crisis de herejía boba. El señor de la justicia aérea no sabe, si las paletas del despertar tienen un inminente destino de saliva. Anda lloroso el refugiado, la pulmonía gime, al advertir un juicio de ventanas, intenta descifrar la misteriosa piel del viento. Hay una marea portentosa sobre la basura del rompeolas. El viento zumba arenas multicolores. Hay crustáceos alados aferrándose inútilmente al deseo de un ventanal húmedo. La espuma del horror golpea. Un recién nacido avienta ubres de vacas alcoholizadas para atormentar a un patriota sin sentido. Mi esternón descubre máscaras mojadas sobre el limo perfumado de ternura acuática. Advertencia para los enmascarados de la independencia: Se avecinan barcos sobrios con piratas mansos para calmar el deseo de probar las algas sagradas de un sortilegio. Un chupete anfibio flota sobre la orilla peluda de un triángulo abierto a la interrogación. Hay un compás de espera reviviendo un beso en la sombra. Veo el argumento sordo de una bola solitaria. La tierra sigue friccionando el azul humeante de una lluvia inconsciente. Flota la caricia de un suspiro torrencial. Un arrecife ahogado continúa buscándote. Toca las puertas de la perdida ciudad. Una caricias anónima deberá llegar en el primer salvavidas perforado de un fémur sin brújula. Su color negro sufre de pintarle domicilios al silencio. Un águila desorientada posa hambrienta sobre la boca de este purgatorio ridículo. Una llanta alquilada paraliza las dunas de este desierto cuestionable. Ahí está el mar, sirena descapitalizada por el adiós. Préstame el hilo dental de este fondo subversivo. Suspira agridulce un arenal piadoso. Al sorprender las aceras, nos asaltan pilones redondos que promueven el lujo de una paz falsa. Viajan de boca en boca, sin pudor ni sentimiento, por la bahía de un clítoris crepuscular. Los barcos varados sobre la brisa pierden banderas. El rumor nunca despierta una isla infinita llena de lollipos. Reviven con un flash atascado entre las piernas. Flotan sobre la lluvia inmóvil de la espuma indiferente a su destino.


Escritor dominicano que reside en Nueva York, desde el 1986. Fue profesor de Español y de otras asignaturas en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD 79-86) y en la O& M. Enseñó en la escuela secundaria. Desde su llegada a Nueva York ha laborado en varios recintos de The City University of New York (CUNY) y en Pace University. Actualmente labora en York College. Fue coordinador cultural del Comisionado Dominicano de Cultura en USA (2004-2008). Entre sus obras publicadas más importantes se encuentran: Los Cuentos de Mount Hope (novela, 1995, rescatada como una de las mejores novelas de los últimos 20 años) y Los niños del Monte Edén (cuentos, 1998), obras que reflexionan sobre muchos aspectos del exilio latinoamericano y dominicano en los Estados Unidos. Cenizas del Viento (poesía, 1983), ¿Es popular la poesía de Juan Antonio Alix? (ensayo, 1987), y Diario de Caverna (poesía, 1988). Subway (poesía, 2008). En el 2014 su poemario Amor en bicicleta y otros poemas, ganó el concurso Letras de ultramar, otorgado por un jurado internacional. El 16 de octubre del 2015 fue nombrado Poeta del año, por el Americas Poetry Festival de Nueva York. Su obra, que comprende novelas, ensayos, crítica, poesía y memoria, aún permanece inédita. Es el presidente fundador de la primera Asociación de Escritores Dominicanos en Estados Unidos (ASEDEU). Su website: Tomás Modesto Galán

Revista literaria online cuyo principal objetivo es la promoción y difusión de la poesía, la literatura y el arte en general dentro y fuera de México. Síguenos en nuestras redes sociales. ↓

2 Comments

Roman polanco

julio 16, 2019

Algunas veces creo la poesía pierde espacio, sentido y configuración. Que esa armonía de palabras combinadas en tiempo se desvalorizo. Algunas veces lo creo y otras veces lo acepto. Roman Polanco

Responder

María Dolores Guadarrama

julio 21, 2019

Vivimos en un mundo sin fin, atrapados entre velos que nos ocultan la verdad,.
La búsqueda es ese hilo conductor inacabable, inconcluso; entre el caos y la belleza, no es acaso el deseo que nos mantiene vivos desde nuestro nacimiento? Así empezaría escribiendo sobre la extensa obra del escritor Tomas Modesto Galán. Entonces me encuentro con “El carruaje de pájaros” me alegra pensar que yo podría ser parte de el y explorar con menuda ambición, la naturaleza humana.

Responder