Poesía,

Poema Dame mi soledad, de Marisa Trejo Sirvent

Marisa Trejo Sirvent

Escribe poesía, cuento, ensayo y artículo periodístico. Licenciada en Relaciones Internacionales por la UNAM; licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericana por la UNACH. Ganadora de los premios Nacional de Cuento (UNACH, 1976); Nacional de Poesía José Gorostiza (1ª. mención, 1991), y Armando Duvalier (2005). Su obra se encuentra incluida en una veintena de antologías. Ha participado en numerosos recitales de poesía, sobre todo en México y Cuba. Algunos de sus poemas han sido publicados en revistas y periódicos. Su trabajo puede verse en diversas páginas de internet. Durante algunos años se ha dedicado a impartir talleres, cursos y conferencias, así como a la investigación con relación al mundo literario. Ha publicado varios libros de poesía., entre ellos Rojo que mide el tiempo (Instituto Chiapaneco de Cultura, Tuxtla Gutiérrez, 1989), Juegos de soledad (COBACH, 1994); Dos voces chiapanecas (AMEH, Tuxtla Gutiérrez, 1999); La señal de la noche (libro colectivo, UNAM, México, 2000); Jardín del paraíso (Toluca, UAEM, 2000); Una introducción a Sor Juana Inés de la Cruz (Instituto Mexiquense de Cultura, Toluca, 2001); Dame mi soledad (Viento al hombro, Tuxtla Gutiérrez, 2003), Chiapas biográfico (Secretaría de Educación, 2006). Es coautora de la Antología de poetas chiapanecos del siglo XX. Árbol de muchos pájaros y de la Antología de poesía erótica escrita por mujeres en lengua castellana. Al filo del gozo (Viento al hombro, Guadalajara, 2007).


Quiero que me hagas el olvido
como antes me hacías el amor.

Marisa Trejo Sirvent

Vendrás.
No tengo ganas de arreglar el cuarto
donde descansaremos o haremos el amor
(según el ánimo, la luna llena
el tráfico con que te hayas enfrentado).
Debería hacerte de comer, lavar los trastes,
así como llevé tu traje a la tintorería.
Pero hoy no tengo ganas de hacer esas cosas,
de vivir el lugar común en que vegeto
junto con las vecinas de abajo y de arriba.

El viento de la tarde me recordó el mar,
después vino la lluvia y con ella los sueños.

Hoy quisiera acostarme sobre la arena húmeda;
navegar hasta que el cansancio nos deje a la deriva;
liberarme de las cuatro paredes de la rutina;
amanecer sin prisa, buscar leña
y hacer una fogata a la orilla de un río;
aprender los caminos de tus ojos
como si fueran los de un desconocido;
navegar o convertirme en espuma,
en alga, en estrella de mar, en erizo;
pero ya ves,
tu burocracia sólo me da la posibilidad del sueño
y aunque somos amantes, yo cada vez te siento
más esposo y menos compañero.

Biografía: conviérteme en mujer
-cuyas alas fueron diseminando
sueños a la vez que fracasos-
dame la clave del vuelo de una mariposa fugaz;
haz que vislumbre la esperanza
cuando me suba a los árboles a jugar;
libérame de las muñecas inertes
que estorbaron mi infancia.
Dame valor para cambiar.
Te juro que no voy a caerme,
te juro que no voy a llorar,
te juro que no me voy a sentir sola.

México D.F. 1979