Poesía,

Seis poemas de Abril Medina

AbrilM

(Guadalajara, Jalisco, 1985). Egresada de SOGEM. Estudió la licenciatura en Letras Hispánicas y la licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Autora de los libros: De amarillo a jueves, 2007. Cualquier abismo se parece al útero, 2008; Llamas cumulares, 2015; Paralipsis, 2016 y Sal de ahí, 2022. Parte de su trabajo poético ha sido traducido al inglés, francés, catalán y alemán.


Madre colócame
dame altura para ver el gran cuadro
ponme donde hay eso
que tiene mi nombre
dame otra cordura
no quiero tomar lo que no es mío
ponme otra vez en la soga
seca mi frente golpeada en su propia contienda
Madre
dame
ponme
.

.

Madre colócame
donde están los santuarios del templo del sida
los santos del templo del cáncer
los santos del templo del covid
en la trituradora de las hembras esquizofrénicas
en la picadora de las hembras psicóticas
en el aserradero de las hembras adictas

Madre
en la prisión de los huérfanos por abulia
en la correccional de los cachorros crueles
en el calabozo de las bestias adolescentes
en el nicho de la virgen de la peste
en el regazo de la virgen de la sífilis
en el seno de la virgen del sarampión

Madre colócame
donde está el veneno de las aguas
donde está el veneno del aire
donde está el veneno de la semilla
en los hornos de mujeres de madera
en los hornos de hombres en las minas
en los hornos de niños de carbón

Madre
en el uniforme de los hijos sangrientos
en el saqueo de las mentes enajenadas
en el plato para las hienas de mi especie
en el vagón de los trenes del hambre
en el vagón de los trenes de la demencia
en el cenicero de los trenes del horror

Madre colócame
donde no encuentre alegría vergonzosa

Madre
donde no hiera a nadie mi paz
.

.

Furiosamente conseguí calzar mi cuerpo
a la medida de su espíritu famélico
con insistencia tuve un ojo abierto hacia la locura
con insistencia uno abierto hacia el vacío
con insistencia puse un puñado de piezas entre ambos ojos y le obligué
al torpe cuerpo a acomodarlas con los pies
las manos
la vagina
he sometido a mis tinieblas entre la luz
y me he castigado con la pereza

He deseado nacer
como una histérica, nacer en cualquier parte, nacer, de pronto

Con insistencia tuve, un oído alerta, para el instinto
y otro alerta, con insistencia, para el control
Entonces delegué al inútil cuerpo la tarea de ensamblar
alguna música con su instrumento y además
podría estar hablando de palabras, solamente…
le dejé que acomodara con los dientes
con los dedos
con las areolas pintas de madre de mis párpados sus notas lobas…

He otorgado al ingenio los aranceles de la casualidad
y desaté venganza contra mí y me azoté en cada pared, en cada pared que tienen todas las páginas
Pero antes construí un puente colgante para la suerte
cada tirante estalló y yo estallé y estoy simplemente harta
de hablar
al respecto
.

.

Detener un pensamiento
acantilarlo rápidamente
no despedirse de nadie en la memoria
no mover un objeto tantas veces que pierda sentido
no volver a resbalar eso que sea, que se detenga entre las manos
decir que sí
que sólo eres amable porque hay adentro un perro bravo y no le gustan
le cabrean las groserías
.

.

Hay pájaros que nacen sin poesía
a tal aberración conviene el sacrificio
un nido anegado
un polluelo calvo
con el cuello blando
yerto
la inmediación del árbol
una madre perforada
por el granizo
.

.

Arponear el lomo de nuestra propia bestia
ser la falta de lluvia en persona
tener en los ojos sólo peces
que se ahogan…
villano de mí mismo
qué me permitirá nunca
serenarme