Poesía,

Seis poemas de Violeta Orozco

Violeta_O

Violeta Orozco no es solamente una estudiosa de la poesía contemporánea escrita por mujeres, sino una poeta que busca explorar el vínculo entre lo corporal y lo metafísico. Sus poemas se sitúan en ese espacio liminal entre la circunstancia y la esencia. Es un gusto para nosotros ofrecer a nuestros lectores estos poemas suyos.

Carruaje de Pájaros


POEMAS

A UN PAJARO SELVÁTICO EXTRAVIADO

Todas las noches emulabas al río.
De tu voz brotaban otras aves
Engendradas en el vuelo
De tu voz alucinada.
En el erial de asfalto selvas
salían de tu pico
para colmar el abandono.
De tu voz brotaba la semilla
de un tiempo suspendido en el verdor
imposible de tu canto
y la angustia de tu estro sin eco
no encontraría sino ruido
en la ciudad enrarecida
ninguna voz gemela
buscando entre las hojas
ojos
para mirar la ausencia de follaje
todo habla pero nada dice,
creíste que los motores
eran aves despegando
desplegando su alada
quejumbre de hollín en el paisaje
de amenazas móviles,
ceguera aniquilante que repica
en todos los espejos de granito
ecos de un meteoro
que no acaba de caer.
Porque el canto del pájaro inaudible
No deja huella en el concreto
Sordo del parque deprimido
Qué violencia la quietud en el vivero,
qué demencia de paz
Renunciaste al césped
cortado a la medida de tu miedo
aceptaste el muro
que no eras capaz de romper
Mejor retorna
Retorna al lugar de tu origen
vuelve al hogar del silencio
a sentir la edad del árbol
a ciegas,
caminar la ruta del musgo
a gatas
oliendo la humedad de los helechos
en el túnel angosto de las ramas

.

EL CERCO DE LAS NOCHES

Madura la quema de los huesos
en la mano floreciente del insomnio.
La lona de estrellas asombradas.
El gran silencio.
El cerco angustiante de las noches.
Tus ojos frente al espacio
Disolviéndose en lo negro
De la ceiba de la noche
Nace un barco
su luz de fría espiga
angustia la piel enferma.
Te interrogan los rostros en la noche
y no sabes qué responderle
a los astros en la noche.
Miras hacia arriba:
el palacio de imágenes
tejidas en el techo de tu cuarto
se han venido abajo
los horizontes
sobre tu rostro
ha caído el tejado del mundo,
aboliste la distancia al destruirla,
has cercado lo que amas
en el corral de estrellas
que erizan el campo
Mientras la alta barricada de la noche
se disuelve como polen
en el aire

.
INSURGENTES SUR
Porque todo ha pasado
Todo ha dejado de pasar.
Los autos en la noche
Se detienen a mirarme
He cambiado,
ha cambiado de sentido el día
El tiempo no nace ni muere
Para nosotros,
Apenas se mece en su herida sin origen
Aúlla en su presencia sin presente.
Yo soy la avenida
Más grande de la tierra,
Por mi han transcurrido
Todos los instantes.
Preñada de pasado y de futuro,
He visto como
Matan los autos a los hombres
Los hombres a los hombres,
He creído
Que soy la respuesta a la eterna pregunta
De cómo morir en libertad
El muchacho en llamas
Corrió hacia mí como si fuera el agua
dispuesta a recibirlo,
pero yo sólo supe
ahogarlo entre los autos,
hundirlo bajo mi piel.
.

EL ENCUENTRO
Cada quién
debe seguir
el llamado de su corazón solitario
porque tal vez sólo sabemos
amar lo que no quiere
ser amado por nadie.
Pienso en los hombres que amé en silencio.
Fueron tantos. Fueron todos.
Eso es lo que soy.
Un poco de silencio
y un ahelo grande.
Ahora no queda sino el encuentro
conmigo misma.
Yo soy uno y todo,
pero no sin ellos.
Soy todas las ausencias
que retumban detrás de la puerta
que cerró detrás de mí,
quedando yo adentro,
en mi interior abandonado.
He de aprender aún
a ganar el paisaje
de mi corazón solitario.

.

VEJEZ
Envejezco al compás de la tarde
como un temblor de insecto
tiritando sobre la carretera de sol.
Envejezco.
Y no es lo mismo cumplir años de nuevo,
de viejo
cambio.
Cambio como la noche y sus etapas
de silencio y marea,
digo siempre distintas sucesiones
de palabras como un niño
que no puede recordar las letras
de lo que cambia
mientras  camina.
Envejece todo lo que mi vista
contamina y abarca,
las arrugas han invadido
las orillas de todos los ríos.
Me quemo
en esta perenne fragilidad,
la estatua se derrite
mientras escribo
sobre el pedestal que la sostiene.
El eucalipto salpica hojas canas
sobre mi libro
no puedo escribir al margen
de una realidad que encrespa y rompe,
inunda el cuaderno, destila la tinta,
como ola arrancada al seno de la rabia,
su bastón alzado rayo de tormenta vacilante.
Comienzo a entender al tiempo,
entiendo también que el tiempo
es ahora otro
y sé que soy
mi propio transcurrir
cayendo en un ánfora horadada
clepsidra suspendida
ante el puerto de su hallazgo,
agua que tira agua,
gota que toma un descanso
distinto para seguir cayendo,
acepto el tiempo que en mí perece
acepto el tiempo que en mí renace.
Yo era tiempo,
yo era tiempo
yo fui
tiempo

.
EL IDIOMA DE LO HÚMEDO

Desnuda
Como recién descubierta por la noche
Las cigarras salvajes y las ranas
rondaban el cálido verano de tu cama
anfibios musgosos resbalando
Por todos los rincones de tu cuarto cueva cuando
La niñez no era
Sino una piel que estabas
Dejando atrás Como una víbora
Incómoda en su océano vibrante
Esparciendo las ondas de calor
Por el desierto húmedo
Lleno de animales agazapados
Y crujientes
Sonidos poblando la noche
Como hormigas
Nunca le pudiste ver el rostro
A ese ruido
Nadie
Entendía el idioma de lo húmedo
Reptando en la vereda verde
Brillando con la lluvia
Recién resina
Árbol frutal y joven pulpa
Lista para ser mordida


(Ciudad de México, 1989). Es una poeta bilingüe y traductora mexicana graduada en Filosofía por la UNAM y maestra en Letras Hispánicas por la Universidad de Ohio.  Ha dirigido talleres literarios en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, y organizado varios eventos de poesía feminista en el estado de Ohio, en donde ha reunido a poetas de latitudes tan diversas como Estados Unidos, República Dominicana, Costa Rica, Arabia Saudita, Perú y Argentina. Sus poemas se han publicado en diversas revistas electrónicas y una muestra de su poesía en inglés próximamente será publicada en una antología de poetas americanos titulada “Essentially Athens”. Actualmente se dedica a investigar el diálogo entre poetas mexicanas, chicanas y suramericanas del siglo XX en la Universidad de Rutgers como parte de su doctorado.