Enredarse entre palabras, navegar pausada y sutilmente por veredas de imágenes que trastocan la mirada, los sentidos, la emoción; sentir que resbalan por la piel esas palabras, ese aliento enrarecido de sombras pero cargado de armonías, querer huir y caer presa, sin embargo, de la cadencia y los sentidos, de las figuras y la presencia, de la sombra y de la luz.
