Marzo de 2026. Recuerdo tu voz, hace muy poco. Sonabas cansado.
—Hola, pichito —dijiste.
Marzo de 2024. Te recuerdo recomendándome títulos de literatura para niñas y niños.
Junio de 2023. Te recuerdo albureándome: “¿Quieres ver gansitos?”.
Noviembre de 2021. Te recuerdo triste por la muerte de tu madre.
