Búsqueda por categoría

Columnas

Columnas,

Razones por las que debes leer menos a Octavio Paz y más a Rosario Castellanos

Sin miedo a errar, puedo asegurar que Rosario Castellanos debió haber recibido el Premio Nobel de Literatura si no hubiese muerto a los 49 años [y si el eurocentrismo y machismo no estuviesen atravesados en la Academia Sueca]1. Rosario Castellanos fue una de las escritoras más importantes de la literatura latinoamericana del siglo XX, su obra fue polifacética, tanto por los géneros literarios que exploró (poesía, narrativa, ensayo y dramaturgia) como por las temáticas que abarcó. Fue una de las primeras mujeres chiapanecas en dedicarse completamente a la literatura y la cultura, y experimentó una libertad que sus antecesoras no habían vivido.

…..Rosario, originaria de Comitán de Domínguez, nació el mismo mes y año en el que se aprobó por decreto el voto de las mujeres en Chiapas, por lo que su vida inició marcada por el movimiento sufragista del sur de México. Parafraseando a Gloria Anzaldúa, las palabras cantaban en su cuerpo. Y cantaron a una edad muy temprana. Los primeros textos de la autora, de los que se tiene conocimiento por su aparición en la prensa chiapaneca, datan del 20 de junio de 1942, cuando ella contaba con apenas 17 años.1 Desde entonces y hasta el día de su muerte, no dejó de escribir, de buscar otro modo de ser humana y libre.

…..Exploró todos los géneros literarios porque buscó en su escritura una forma de existencia, de proyectar una sombra con la cual llenar el vacío que la acompañó siempre y que no se colmó nunca. En sus propias palabras:

[…]alguien
(cuando yo era pequeña)
dijo que la gente como yo, no existe.
Porque su cuerpo no proyecta sombra,
porque no arroja peso en la balanza,
porque su nombre es de los que se olvidan.
Y entonces… Pero no, no es tan sencillo.

Escribo porque yo, un día, adolescente,
me incliné ante un espejo y no había nadie.
¿se da cuenta?. El vacío. Y junto a mi los
otros chorreaban importancia.
[“Entrevista de prensa”]

Foto- Ricardo Salazar / CNL-INBA

Usó registros y tonos discursivos distintos en cada uno de los gérenos literarios que cultivó. Desde sus textos novelísticos [Balún Canan (1957) y Oficio de tinieblas (1962)], hasta sus cuentos [Ciudad Real (1960) y Los convidados de agosto (1964)], la obra narrativa de Rosario está atravesada por una mirada interseccional que evidencia las múltiples violencias estructurales vividas por la población indígena de Chiapas. En su obra ensayística y en la dramatúrgica existe una crítica hacia el rol femenino en la sociedad en la que creció. El eterno femenino (1975) es una de las obras feministas más importantes del siglo XX mexicano, que con sagacidad e ironía señala las contradicciones en las que las mujeres eran [y seguimos] contrapuestas, entre el ser ángel doméstico y mujeres modernas.

…..En su poesía (la feceta que más disfruto de Rosario), hay una voz intimista que recurre constantemente al problema [o los problemas] de la existencia. Desde sus primeros textos poéticos estuvo influencia por la lectura de Muerte sin fin de José Gorostiza. En una entrevista que la autora dio en 1966 a Emanuel Carballo, Castellanos relata que leyó “Muerte sin fin” de José Gorostiza en 1948, bajo cuya influencia escribió Trayectoria del polvo (1948): “En 1948 encontré un libro revelador, la antología Laurel. Allí leí “Muerte sin fin”, que me produjo una conmoción de la que no me he repuesto nunca. Bajo su estímulo inmediato, aunque como influjo no se note, escribí en una semana Trayectoria del polvo. Es una especie de resumen de mis conocimientos sobre la vida, sobre mí misma y sobre los demás”. Esta influencia estaría presente en muchos otros poemas antecesores (publicados en prensa) y posteriores a Trayectoria.

…..Con once libros de poesía, la autora se encuentra dentro de una de las voces poéticas más importantes de Latinoamérica. Para las mujeres del presente, se nos es casi imperdible leer a nuestra querida Rosario, quien nos habla quedito, desde donde sea que se encuentre en este momento, para contarnos sobre la soledad de las mujeres que se experimenta como sensación de muerte:

Si muriera esta noche
sería sólo como abrir la mano,
como cuando los niños la abren ante su madre
para mostrarla limpia, limpia de tan vacía.
Nada me llevo. Tuve sólo un hueco
que no se colmó nunca.
[…]
Todo se queda aquí: he venido a saber
que no era mío nada: ni el trigo, ni la estrella,
ni su voz, ni su cuerpo, ni mi cuerpo.
Que mi cuerpo era un árbol y el dueño de los árboles
no es su sombra, es el viento.
[“Dos poemas”]

Imagen- Archivo General de la Nación.

Tenemos mucha Rosario para todos los gustos y búsquedas estéticas. Y aún hay más. La autora también cultivó la literatura epístolar. En 1994 se publicó Cartas a Ricardo una antología con setenta y siete cartas dirigidas a Ricardo Guerra, quien fue pareja de Rosario, en la que se resumen diecisiete años de correspondencia. Leer sus cartas nos permite comprender no sólo la literatura de Rosario Castellanos, sino sus cuestionamientos relacionados a la vida, el amor, la felicidad, dios y la existencia.

…..Debo confesar que la primera vez que supe sobre la publicación de Cartas a Ricardo, me sentí molesta. Las cartas que la autora le escribió a su pareja, no fueron escritas para ser publicadas y, por lo tanto, para ser leídas por ojos desconocidos y curiosos (algunos con el morbo en la mirada). Su publicación, de alguna forma, es profanar su memoria. Es dejar de lado a la Rosario que ella quiso que viéramos, la intelectual, elocuente, irónica, por la Rosario emotiva, enamorada, vulnerable (como lo somos todas las mujeres ante quienes amamos). Sin embargo, entenderla en su vulnerabilidad, es la pieza faltante para comprender a una de las autoras más importantes del siglo pasado, y ante la cual, miles de mujeres del presente seguimos identificándonos y espejeándonos.

…..En el pasado mes de mayo se cumplió un aniversario más del nacimiento de nuestra querida Chayito. Si siguiese viva habría cumplido 96 años y muy seguramente, entrado el siglo XXI, la hubiésemos visto galardonada con el Premio Nobel de Literatura, ya que la vigencia de su obra continúa hasta nuestros días.

Pdd. Si llegaste a esta columna queriendo saber por qué debes leer menos al ex esposo de la novelista, cuentista, dramaturga, guionista, poeta, y periodista Elena Garro, lamento decepcionarte. Francamente me tienen sin cuidado los lectores del también ex esposo de la poeta y artísta plástica Marie-José Tramini.


1 Haciendo cuentas, de las 158 personas laureadas con esta distinción, únicamente seis autores son hispanoamericanos y entre ellos hay una única mujer, Gabriela Mistral. En toda la historia del Premio Nobel de Literatura, únicamente 16 mujeres han recibido el galardón, es decir, apenas se alcanza el diez por ciento de mujeres reconocidas por su labor literaria. De esta minoría de mujeres, el 43% de ellas (7 de 16) obtuvieron el Premio en los últimos 20 años, del dos mil a la actualidad. Sólo 11 mujeres en el siglo XX. Únicamente cuatro personas afrodescendientes han obtenido el Nobel de Literatura, de las cuales sólo una es mujer, Toni Morrison; y ni hablemos de lenguas originarias americanas, porque simplemente no hay ninguna galardonada o galardonado hablante de una.
2 Para leer más sobre los primeros textos de Rosario Castellanos en prensa chiapaneca, puedes consultar el libro de Yolanda Gómez Fuentes: En el sur la marca de su mano: los albores poéticos de Rosario Castellanos en la prensa de Chiapas (Chiapas: Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, 2016).
3 Carballo, Emmanuel. 2015. “Entrevista de Rosario Castellanos en XIX en Protagonistas de la literatura mexicana”, en Poesía fuiste tú: a 90 años de Rosario Castellanos. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas; Congreso del Estado; Sextil Editores. P. 28.
4 Para conocer más, puedes revisar el apartado sobre Rosario Castellanos en mi tesis de maestría La soledad como motivo en la poesía escrita por mujeres en la prensa chiapaneca de la primera mitad del siglo XX (Chiapas, Cesmeca: 2020).
5 Para conocer más, puedes consultar La literatura epistolar de Rosario Castellanos: Cartas a Ricardo (UNACH, 2018) de Silvia Álvarez Arana. https://espacioimasd.unach.mx/libro/num16/La_literatura_epistolar_de_Rosario_Castellanos_Cartas_a_Ricardo.pdf
Columnas, Constelaciones,

Mafalda es nuestra Santa Patrona, entrevista con Daniel Divinsky

Abogado de profesión, Daniel Divinsky, cuenta que llegó al mundo de la edición de libros por obra de una dictadura militar y un gusto personal por la literatura. Este señor, abuelo −de tinta y carne− de la transgeneracional Mafalda, la tira cómica que el dibujante Quino crearía, circa 1963, en los años convulsos de la guerra de Vietnam y el movimiento hippie, trasluce un pensamiento progresista, teñido por una cultura libresca y de vida inmensos. Entrevistar a un editor insignia dentro panorama editorial de Latinoamérica puede resultar un tanto complicado.

Columnas, Constelaciones,

Comentario de un talmudista adivinatorio al Shabbat 30b

En el fragmento 30b del Shabbat, en el que se explica la inclusión, a pesar de sus aparentes contradicciones, de Qohéleth (Eclesiastés) y de  Mishlei (Proverbios) a los Ketuvim, dentro del Tanaj (Biblia hebrea), asoma —como de pasada— en la completa periferia del contenido principal, una cierta finalidad del trabajo humano, que a riesgo de adivinatorio, me atrevo a comentar. Ante la pregunta que abre Qohéleth, ¿qué saca el hombre de toda la fatiga con que se afana bajo el sol?, el Talmud responde, desde la escuela de Rabí Yannai “que el hombre no saca ningún provecho de lo que halla bajo el sol, pero sacará provecho de lo que existió antes que el sol”.

Columnas, Qué triste no ser el Hombre Araña,

Tirios y troyanos en tiempos del COVID-19

Mientras “caminamos” por las arenas movedizas y expansionistas del Covid-19, su mosaico territorial colorea al país. Y en algún punto, nosotros, confinados, seguimos los acontecimientos con esos colores sobre nuestras cabezas. Hemos entregado, queramos o no, nuestros destinos a los azares del periodismo, a esos cómplices-rémoras de la política, del mesianismo de quienes representan las instituciones en México, de los encargados ahora de restablecer con sus fuerzas materiales, sociales y sobre todo: morales, al país.

Columnas, Constelaciones,

Borges, el metafísico

A propósito de la escritura de Jorge Luis Borges, Carlos Fuentes le comenta a Julio Ortega que de ella le interesa su “increíble capacidad para construir arquetipos metafísicos platónicos, como el tiempo absoluto de ‘El jardín de senderos que se bifurcan’, el espacio en ‘El Aleph’, la biblioteca total de ‘Babel’.” Recupero estas palabras en función de cierta tonalidad metafísica que me intrigan de la escritura de Borges. Si la filosofía se nutre de elaboraciones conceptuales, si nos ofrece la posibilidad de construir andamiajes categoriales que nos explican la realidad o, en su rostro metafísico

Columnas, Necrológicas literarias,

Toledo: sin ti, y con vergüenza

Aparte del apellido, lo que eso conlleva (una especie de Ser juchiteco), me unirá siempre al enorme Francisco, la vergüenza. Resuena en mi cabeza ahora, y siempre que lo recuerdo, una maravillosa categorización que hace Ricardo Piglia: la mansedumbre idiota… Eso, era yo muy idiota; sí, pero en mi defensa debo decir que también era muy joven. De esto hace ya, al menos, veinte años. La hoy Secretaria de Cultura era, con decirles, la coordinadora de difusión en la universidad donde yo estudiaba (mi segunda carrera).

Columnas, Necrológicas literarias,

2×1 en el morir

El humo de un cigarro largo y mentolado envuelve el rostro de esa  “Mujer inconveniente “. Es Thelma Nava que con su voz de fumadora me habla de los poemas que leí. Va de la calidez del trato al -casi- regaño, enérgico y concreto, por algún aspecto formal del que no di cuenta, u omití. Y luego vuelve a la ternura, y pregunta por mí, por mi familia. Raquel me abraza y me susurra: ella no está tan bien. Estábamos en Minería. No me acuerdo el año, fue la última vez que las vi juntas, y la última que abracé a Thelma.

Columnas, Desde aquí,

Ser y estar aquí (y en otra parte): Diáspora: Narrativa breve en español de Estados Unidos

El país con más hablantes de la lengua de Shakespeare, y el segundo país con más hablantes de la lengua de Cervantes, es Estados Unidos. Y estos idiomas no se dan la espalda: se comunican, se alimentan sin perder su identidad, y acaso definiéndola. Viven no solamente en las mismas ciudades y las mismas calles, sino que viven, muchas veces, dentro del alma y la mente de la misma persona: ninguno de los dos va a desaparecer jamás.

Columnas, Desde aquí,

La poesía como resistencia

No quiero hablar aquí de lo que llaman poesía social— o sea, la resistencia como poesía— sino de la poesía como resistencia: el acto poético mismo como sublevación existencial, como declaración y ejercicio del dominio del individuo sobre su propio espíritu. Quiero hablar de poesía como acto intrínsecamente subversivo y necesariamente personal.La intrasferibilidad de la experiencia poética (hablo de leer poesía tanto como de escribirla) y la propiedad subversiva de la misma, han sido defendidas muchas veces