Hace un cuarto de siglo nos dejó trágicamente en una playa de Ensenada, Baja California, el poeta Jorge Alvarado Robles, en concreto la primavera de 2000, vigesimoprimer día del cuarto mes del año, un Viernes Santo. Entró al mar para sentirlo y ya no salió vivo. Su cuerpo fue hallado cinco semanas después, arrojado por las gélidas ondas del océano Pacífico, dispensado a sus deudos…
