El mapa poético de Mesoamérica tiene nodos invisibles que la burocracia de las fronteras jamás podrá disolver. Hay cantos que se heredan como una topografía del espíritu, donde la tierra, el mito y la memoria familiar se trenzan en una sola cuerda. Este año, el XX Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón consagra en esa geografía a una de las voces más rigurosas y profundas de las letras chiapanecas contemporáneas: Tania Ramos Pérez (San Cristóbal de Las Casas, 1984). Antropóloga social, investigadora y aliada
