Poesía,

Verter el mundo en llamas: siete poéticas

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Cada 21 de marzo se celebra el Día Internacional de la Poesía y a lo largo de la historia, muchos poetas han reflexionado sobre su propio arte, plasmando en versos su concepción de la escritura y el sentido de la palabra poética. Este ejercicio de introspección lo han practicado Jorge Luis Borges, Paul Verlaine, Rafael Cadenas, Nuno Júdice, entre otros autores.
Sin embargo, aunque la reflexión sobre la poesía es un tema recurrente, son relativamente pocas las mujeres que han titulado un poema bajo el título «Arte poética», «Ars poética» o simplemente «Ars». Esto no implica, no obstante, una ausencia de pensamiento poético en autoras, sino más bien una inclinación hacia otros enfoques, donde la exploración del lenguaje, la identidad y la experiencia (Dickinson, Moore, Carson, Pizarnik).
Es por ello, pues, que en este día tan importante hemos preparado una breve selección de poetas que escribieron deliberadamente su poética.


RAFAEL CADENAS

Que cada palabra lleve lo que dice.
Que sea como el temblor que la sostiene.
Que se mantenga como un latido.

No he de proferir adornada falsedad ni poner tinta dudosa ni añadir
brillos a lo que es.
Esto me obliga a oírme. Pero estamos aquí para decir verdad.
Seamos reales.
Quiero exactitudes aterradoras.
Tiemblo cuando creo que me falsifico. Debo llevar en peso mis
palabras. Me poseen tanto como yo a ellas.

Si no veo bien, dime tú, tú que me conoces, mi mentira, señálame
la impostura, restriégame la estafa.
Te lo agradeceré, en serio.
Enloquezco por corresponderme.
Sé mi ojo, espérame en la noche y divísame, escrútame, sacúdeme.
. 
JORGE LUIS BORGES

Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
.
NUNO JÚDICE

El aire está lleno de palabras; y
hasta las que se pierden al chocar contra
los muros, las que caen en el otoño
como las hojas de los árboles, las
que se ahogan en el pantano de las indecisiones,
dejan en el aire su eco. Así,
el poeta sigue un destino de coleccionista
al recogerlas, incluso aquellas
cuyo murmullo se confunde con el viento,
y prenderlas a la página, donde se agitan,
se estremecen con el aliento de la voz,
o adquieren la dureza del mármol, brillando
sólo cuando la luz del verso
las toca.
.
PAUL VERLAINE

Antes que nada música,
Y a lo Impar favorece,
Que se pierde en el aire
Sin que se pose o pese.

En la elección de tus palabras
Tienes que ser remiso:
Nada mejor que el canto gris
Que une lo Indeciso a lo Preciso.

La intensa claridad del mediodía
Se vuelve dulce si es de otoño el cielo,
¡Ese amasijo azul de las estrellas!
Son más bellos los ojos tras el velo.

Porque el matiz queremos todavía,
¡Y tan sólo el matiz, nunca el Color!
¡Oh, matiz, nuestra única esperanza,
Sueño en el sueño y canto en el rumor!

¡La Punta criminal ten a distancia,
El espíritu cruel, la Risa impura,
Que hacen llorar los ojos de lo Azul
Con ese ajo de vulgar fritura!

Tuércele el cuello a la elocuencia
Y en este tren enérgico pretende
Que tu rima se esté más avisada.
¿Adónde irá si se la desatiende?

¿Quién dirá los errores de la rima?
¿Qué niño sordo o qué demente esclavo
Forjó esta hueca joya de un centavo
Que suena a falsedad bajo la lima?

¡Música entonces, todavía y siempre!
Que tu palabra tenga ese temblor
Del alma que uno siente cómo, alada,
Hacia otros cielos vuela y otro amor.

Que tu palabra sea la aventura
En el viento crucial de la mañana
Donde perfuman menta y mejorana…
Y todo el resto es literatura.
.
JOSÉ ASUNCIÓN SILVA

El verso es un vaso santo. ¡Poned en él tan sólo,
un pensamiento puro,
en cuyo fondo bullan hirvientes las imágenes
como burbujas de oro de un viejo vino oscuro!

¡Allí verted las flores que en la continua lucha
ajó del mundo el frío,
recuerdos deliciosos de tiempos que no vuelven,
y nardos empapados de gotas de rocío

para que la existencia mísera se embalsame
cual de una esencia ignota
quemándose en el fuego del alma enternecida
de aquel supremo bálsamo basta una sola gota!

.

ARCHIBALD MACLEISH

El poema ha de ser palpable y mudo
Como una fruta redonda,

Sencillo
Como viejos medallones para el dedo pulgar,

Silente como la roca gastada
Sobre el marco de la ventana donde ha crecido el musgo

El poema ha de ser sin palabras
Como el vuelo de los pájaros

*

El poema ha de ser inmóvil en el tiempo
Como el ascenso de la luna,

Permisivo, como la luna que libera
Brote a brote a los árboles despiertos de la noche

Olvidadizo, como la luna detrás de las hojas del invierno
Recuerdo tras recuerdo de la mente

El poema ha de ser inmóvil en el tiempo
Como el ascenso de la luna

*

El poema ha de ser igual a:
Irreal.

Por toda la historia de la pena
Una salida vacía y una hoja de arce

Por amor
Los pastos inclinados y dos luces sobre el mar.

El poema no debe significar
Sino ser.
.
VICENTE HUIDOBRO

Que el verso sea como una llave
que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuanto miren los ojos creado sea,
y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
como recuerdo, en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza:
el vigor verdadero
reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!
hacedla florecer en el poema.

Sólo para nosotros
viven todas las cosas bajo el sol.

El poeta es un pequeño Dios.