Poesía,

Dos poemas de David Alberto Cerqueda

DAC

(Morelos, 1989). Es poeta del estado de Morelos. Ha publicado los poemarios Los días azules (Ediciones Simiente, 2015)  y Dulce y Agraz (Ediciones Zetina, 2017). Es autor de la primera entrega de poesía del proyecto digital El Ojo Ediciones (2016) y coautor de  libros de educación media-superior en la editorial Grandes Ideas.


POEMAS

En medio del ring
El luchador se lleva las manos a la máscara
Ladea el cuello de derecha a izquierda.
Sus labios dibujan una sonrisa y
a través de las aberturas
la malla celeste que le cubre el rostro
deja bañar las luces
como quien busca o encuentra.

…………………………………………..1° Caída
Peleando contra la estática de lo cotidiano reposa una
alarma que siempre
previene el mismo desastre.
El más inclemente, el paso del tiempo.
Un palimpsesto que se lee en voz baja
la pobreza como un delito que se respira en las calles
entonces se relata el peregrinaje, se pierde la máscara o cabellera
con miles de bocanadas de esmog.

…………………………………………..Desde la tercera
Existe un parecido entre los asientos vacíos de la arena
y un reloj sin pilas.
Los dos existen para capturar la vida, el enjambre de ruidos
siempre en distintas registros y tonalidades.
Recuerdos que se guardan, lugares por donde se pasó
Recuerdos que al contrario del sonido,
mientras más se aleja el objeto que lo produce más fuertes se vuelven.
Otras latitudes que se empiezan a filtrar
por las paredes y cortinas.

Sin límite de tiempo
Lo que queda, te duele a ti,
en el cuadrilátero se repite.
En cada gota de sangre.
Una hora son tres mil seiscientas palabras de mar y fuego por
segundo.
El pasado y el futuro no parecen tener lugar en el presente
Una semilla en el laberinto
Una mirada que carga un trozo de luz que arrasa todo.

…………………………………………..El retiro
Las luces de la arena
replican las voces que nos circunda.
El destello del flahs sobre los ojos
El ruido de una radio que debes en cuando sintoniza
alguna cumbia de las buenas
Apunta todo su aliento para cerrar un último candado
Para volver tuercas y engranes los músculos
Irrompibles nada los
tensa
El acero por una última ocasión se vuelve hombre y
desde el oscuro vacío que esconde la mascara
de golpe,
en un instante, volvemos a ver
la erupción del Vesubio.