Poesía,

El arte de la fuga, cinco poemas de Jorge Reyes

Jorge_Reyes
Foto: Rosario Reyes.

(Uruapan, Michoacán, 1984). Docente y escritor. Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UMSNH. Ha publicado cuatro libros de poesía y uno de ensayos. Está incluido en antologías nacionales e internacionales. Ha presentado material poético en diversas partes de México y del extranjero. Poemas suyos han sido traducidos al portugués y al italiano.  


El arte de la fuga

Del grano y de las aguas vine
y cantando hacia el grano y las aguas me dirijo…

ALEX PAUSIDES

I
Con la lluvia
el silencio se desmorona
y el tiempo encarna en el escriba.
La lluvia le lustra el pelo a la ciudad
y su espejo pétreo
se convierte en un puño de versos
bajo la costilla.

Mi nombre
también es un paquidermo de piedra
porque todo poeta tiene una ciudad que le mata,
un río de cantera que le atraviesa la carne,
un malecón de palabras al que nunca debe volver,
pesadilla que acosa
por los signos de los siglos.

.

II
Todo cementerio astilla los ojos.
Toda pirámide reposa
en la vitrina del sueño,
se sabe gota del tiempo.

Los constructores de Teotihuacan no querían oro,
su riqueza se concentró en el corazón de la piedra.
Con muros inventaron templos sin refugio,
palacios donde nace el silencio.

.

III
El sol se desgrana,
rueda entre sepulcros de polvo,
es un lengüetazo que deja el viento
–de la palabra machacada
nace el polvo, llanto de tierra–.

La Calzada de los Muertos despierta
cuando el sol la llena de rabia.
Los buzos se sumergían
en el vientre de su caracola,
extraían el perdón de los dioses,
muerte transformada en piedra.
El ciudadano moría joven,
con vértebras gastadas por cargar
el silencio divino:

………Teotihuacan……………madre ciega
………ciudad de dioses…….río pétreo

.

IV
Pirámide
de La Luna,
pezón erguido,
escálame la lengua.

.

V
Cuando la luna lloró
la muerte de Teotihuacan,
los ríos se convirtieron en surcos de sal,
en piedras ensangrentadas
con las que después
se lapidaron los sueños
–de sus escombros nace
la ofrenda del recuerdo–.
…..Aquí,
………….las palabras se arrastran como serpientes.