Poesía,

La noche de Vicente, poema inédito de Alberto Hernández

AlbertoHdz

Es para nosotros un honor poder publicar este poema, hasta ahora inédito a pesar de haber sido escrito hace casi tres décadas, del maestro venezolano Alberto Hernández. Es un texto lleno de voces, de sombras luminosas, y de la presencia de Vicente Gerbasi, poeta fundamental para la lírica venezolana y latinoamericana del siglo XX. Invitamos a nuestros lectores a leerlo con lentitud.

Manuel Iris


LA NOCHE DE VICENTE

1.-
Aquí comienza la noche.

Una lámpara vacía de luz determina los pasos de Vicente Gerbasi
en el destino de su padre
barco anclado en Canoabo.

Aquí comienza la noche a desvestirse.

Aquí la noche inventa sus poemas.
A darse selva eterna en los cuidos finiseculares

en los tiempos
y piedras gastadas por todos los caminos andados.

El hombre siempre solo, con su mirada suya
en el largo sueño metafísico:
Vicente toma el paraguas y bajo el sol conquista
los relámpagos
anida gavilanes en sus ojos perdidos.
Lamenta con cuidado la orilla de su río.

La noche ha comenzado y será la más larga.

2.-
Consuelo Orta, ¿dónde estás?
Tienes visita.
Ahí llega un caballero que viene de muy lejos.
……………………………………………………………………Agotado

Viene lleno de brisas,
el pelo alborotado y con el amor fuera de todas
sus edades.

Consuelo Orta, ha llegado Vicente.

Ya Caracas no es aquel día.
Aquel que con Eduardo, Natalia, Vicente, Consuelo, el yerno nórdico
y todos los pájaros atentos en las ventanas
aprovechando helechos
rosas y frescos de palabras.
Oyendo el poema y las zarandas que los niños
pequeños leían en los ojos del poeta
aquel día como a las seis de la tarde.

Y Consuelo, alarmada y feliz, sentada a mi lado
con su mano generosa puesta en uno de mis hombros
y la tarde moría en el amarillo inocente
de los primeros sorbos.

3.-
Aquí está la noche, cansada.

Aquí, Vicente Gerbasi, silbando unos poemas.
El río Capa en sus ojos y un leopardo cercano espera la caricia.
A la puerta de la casa
en la bodega
la vela de aquel santo y el padre con la Biblia y los clásicos rusos.

Los caballos salpican las calles de viejos fuegos fatuos
el gallo pierde el tono en medio de las sombras.

Vicente pide agua y lo llevan al pan donde el padre descubre
la luz de la ventana: el paisaje se abre y señala los signos
de las bestias perdidas.

Aquí está en la noche, sin camisa.

Las cajas, quesos, papelones, ratones filosóficos y granos merecidos
para la boca diestra. El muchacho desteje la mazorca
y sienta su perfil en la sombra recién llegada.

La noche hace silencio y vuelve lentamente a la página
que el padre marca para otra lectura.

La noche pierde el tino.

4.-
La casa de Vicente revisa sus retratos
carteles, platillos de adornos, sillas y canciones
las raciones del mimbre.

La naturaleza muerta de un busto.

Las botellas regresan triunfales al balcón donde la noche nueva
la de ahora
cae suavemente sobre la ebriedad develada por el silencio.

Por el poema suelto, alocado.

Vicente lee con voz de piedra y mira hacia la calle
donde la madrugada comienza a contar sus horas.

Ha llegado el momento de borrar el río.
Entonces caminamos hacia la puerta.

Consuelo lleva mi cintura en su brazo.
Vicente avanza y deja en mi mejilla el beso para siempre.

La puerta se cierra y volvemos a un mundo
que no nos pertenece.

Es otra la noche.

Inédito, escrito en enero de 1993.


Alberto Hernández (Calabozo, 1952). Poeta, narrador, periodista y pedagogo venezolano. Reside en Maracay, Aragua. En 2020 fue designado miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua por el estado Aragua. Tiene un posgrado en literatura latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar (USB) y fue fundador de la revista Umbra. Ha publicado, entre otros títulos, los poemarios La mofa del musgo (1980), Amazonia (1981), Última instancia (1989), Párpado de insolación (1989), Ojos de afuera (1989), Nortes (1991), Intentos y el exilio (1996), Bestias de superficie (1998), Poética del desatino (2001), En boca ajena: antología poética 1980-2001 (2001), Tierra de la que soy (2002), El poema de la ciudad (2003), El cielo cotidiano: poesía en tránsito (2008), Puertas de Galina (2010), Los ejercicios de la ofensa (2010), Stravaganza (2012), Ropaje (2012) y 70 poemas burgueses (2014). Además ha publicado los libros de ensayo Nueva crítica de teatro venezolano (1981) y Notas a la liebre (1999); los libros de cuentos Fragmentos de la misma memoria (1994), Cortoletraje (1999), Virginidades y otros desafíos (2000) y Relatos fascistas (2012), la novela La única hora (2016) y los libros de crónicas Valles de Aragua, la comarca visible (1999) y Cambio de sombras (2001). Dirigió el suplemento cultural “Contenido”, del diario El Periodiquito (Maracay), donde también ejerció como director, secretario de redacción y redactor de la fuente política. Publica regularmente en Crear en Salamanca (España), en Cervantes@MileHighCity (Denver, Estados Unidos) y en diferentes blogs de Venezuela y otros países. Sus ensayos y escritos literarios han sido publicados en los diarios El Nacional, El Universal, Últimas Noticias y El Carabobeño, entre otros. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, al italiano, al portugués y al árabe. Con la novela El nervio poético ganó el XVII Premio Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana (2018).