Los escritores Guillermo Acuña, de Costa Rica, William Rouge, de Colombia y Giovany Coxolcá, de Guatemala, que integraron el jurado calificador del XIX Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón 2025, dieron por unanimidad el galardón al libro Lontananza, amparado bajo el seudónimo Henmengardo, de Jesús Hernández J., por ser exploración, búsqueda y reescritura de acontecimientos cotidianos que podrían ocurrir en cualquier parte del mundo: la siembra y la tierra, la violencia y la muerte; con la utilización de lenguaje fluido y renovado, precisión de palabra y prudencia en la metáfora, deja constancia de su destreza para superar artificios retóricos; en sus poemas explora la claridad y la sombra en el corazón del ser humano y de la naturaleza.
Les presentamos esta breve muestra del libro ganador del premio.
Verdor
I
En la valva de sus manos
mi padre envuelve
los prístinos esquejes.
Encorvado, junto a la arcilla
deposita el grano
como a un niño dormido.
Lo cubre.
Equidistantes,
cada paño, cada surco
formando el sembradío;
la libertad
con que el agua fluye
por sangrías
en las arterias del obrero.
II
Si por designios primigenios
tú eres la hoja de la higuera,
yo he de ser la raíz misericordiosa
que lleve el sorbo a tu presencia.
Porque amó el árbol a sus vástagos
invocó al abejorro
y fundó sus flores en pleno invierno.
Porque amó el árbol al fruto,
lleno de silencio
lo amamantó en la sequía.
Y el fruto que al árbol se aferre
ha de ser digno
y aceptar la podredumbre
del tiempo,
la orfandad del secano.
III
Ahora pienso en la soledad del fruto.
¿Y si la flor se erigió sin beneplácito?
¿Y si el fruto es preso de sí mismo y anhela el descenso,
la podredumbre, rodar por el ancho césped
más allá del amor?
.
Esos niños, esa gente
Esos niños,
esos niños de labios leporinos
que nacen y crecen,
que viven y mueren
bajo enramadas sofocantes
y malsanas.
Esas madres desamparadas
que ofrecen guayabas
y anonas menudeadas
a mitad del tráfico.
Toda esa gente que viaja
kilómetros a pie
por un poco de arroz,
en esos expendios
de esas comunidades
donde abundan bebidas gaseosas
pero no hay agua ni luz.
Esas niñas
que vuelven de la escuela
y son manoseadas por sus tíos,
abuelos y padrastros,
en esas casas
que solo abren por dentro.
Esa gente aturdida y enferma
que vaga en busca de piedad.
Esos niños, esa gente,
mi gente.
.
Candor
Existe un momento del día
en que las vacas se incorporan
y avanzan en fila india para ir a dormir.
Como cortejo fúnebre
ensayan la muerte al caer la tarde.
Yo también lamí de tu mano
provista de sales.
Llegada la hora,
en orden y en silencio
partiré hacia el matadero.
Jesús Hernández J. (Tabasco, México; 1994). Es agricultor y poeta. Cartas al jardín (2024) Premio Universitario de Poesía Teresa Vera (2025) Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón (2025). Se formó principalmente en talleres de creación literaria impartidos en la ciudad de Villahermosa, Tabasco. Su escritura aborda temas como la ecocrítica, naturaleza y el trabajo agrícola. Algunos de sus textos aparecen en suplementos culturales y medios digitales como la revista Ceniza, Irradiación, La Gualdra y Ventana Sur. Actualmente trabaja en un libro que explora el impacto entre el capitalismo, medio ambiente y relaciones humanas.





