Poesía,

Cuatro poemas de Persona no-humana, de Beatriz Pérez Pereda: «Un libro sorprendente y doloroso»

Beatriz

Desde sus primeros libros, Beatriz Pérez Pereda ha cultivado una poesía intensamente personal que siempre logra sacudir a quien la lee. Persona no-humana, libro que ha merecido el Premio Nacional de Poesía Carmen Alardín 2022, y el Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer para obra publicada 2023, es quizá una de sus obras más perfectas y entrañables. La anécdota central del libro es el caso de Sandra, una orangutana que vivía en cautiverio en Argentina, y que gracias a los esfuerzos de ambientalistas y activistas legales, fue reconocida por la justicia de ese país como persona no-humana, otorgándole con ello derechos básicos que incluyen la vida y la libertad.

Como siempre en los libros de Pérez Pereda, la narrativa principal sirve para explorar muchos otros temas filosóficos, sociales, y personales. En este libro destacan no solamente la exploración poética de la relación entre las sociedades humanas y la naturaleza, sino del capitalismo y sus consecuencias, la maternidad, la situación de la mujer, la identidad humana, y la soledad como rasgo de nuestro tiempo y como marca personal. Es un libro sorprendente y doloroso, escrito en un lenguaje que logra comunicarse en distintos niveles con quien lo lee. Con esta obra Beatriz Pérez Pereda refrenda, de nuevo, su lugar como una de las mejores poetas contemporáneas de México.

Manuel Iris


*
Pedí a una niña de seis años
que hiciera un retrato de Sandra
no le mostré una foto
ni le di oportunidad de consultar una pantalla
solo describí a Sandra con palabras:
 
Una orangutana mitad Sumatra mitad Borneo
(añadí estos nombres para incentivar la imaginación)
vive sola en un jardín con cuerdas
que alguna vez fue un zoológico
con leones y nutrias auténticas
y un vendedor de globos con formas de animales
Sandra es también una persona no humana
—Una persona no qué —pregunta
y prometo explicarle luego de que culmine el encargo
 
La niña mira la hoja y elige un lápiz
lo detiene suspendido justo antes de que toque la superficie
sus ojos se mueven rápido
                                            parpadea
construye a Sandra en su mente
una vez lista no titubea sobre el papel
 
En el dibujo
Sandra es una especie de King Kong en femenino
con brazos musculosos que terminan en uñas esmaltadas
su cara va del desconcierto al espanto
en su panza hay un letrero que dice: Persona no humana    
y parece dispuesta a saltar sobre nosotros
 
Pero la verdadera Sandra pesa apenas 40 kilos
(aun así es capaz de romper tus huesos)
el pelaje cercano a su cara es vivamente rojizo
ella es tímida
y prefiere pasar el tiempo simulando que lee una revista
para no ser interrumpida por los curiosos      
A veces su fuga consiste en quedarse quieta
muy quieta
inmóvil
y se concentra intensamente
para en lugar de ser una persona
ser un camaleón
sin resultados visibles hasta ahora
 
Mi ayudante en el experimento
me mira esperando que cumpla mi parte
y explique eso de ser persona no humana
También me detengo y me suspendo en el silencio
como antes la niña frente a la hoja
cómo describir a un ser
cuyos bordes se sumergen y flotan en aguas rápidas y turbias
cómo explicar lo que no sabemos de Sandra
cómo explicar la soledad que ulula en su reino vacío
la condena o regalo de ser solo ella
y nada más
 
 .
Trueque
 
Sandra conoce qué es un trueque
es una atenta y hábil negociadora
sabe ofrecer una cosa para obtener otra a cambio
a pesar de (en estricto sentido) no poseer nada
ni tener ningún excedente
producto de algún trabajo
 
Ella atesora algunas hojas de revistas
las especialmente coloridas
jirones de mantas viejas
algunos trozos de cuerdas
donde reconoce un mar exótico y lejano
 
Hace trueque con sus cuidadores y guardias
(recordemos que la historia dice
que el trueque está documentado
entre comunidades separadas
 y entre pueblos enemigos)
 
Ella va y busca
ofrece sus preciosos objetos
a cambio de miel y uvas pasas
caprichos de su paladar dulce
 
También ofrece un retazo de su manta favorita
a Coqui
la cuidadora nueva y más joven
mira sus uñas de carmesí lustroso
y vuelve a ofrecer el trozo de tela
Coqui ríe
—Qué simpática —dice
y concuerda con que ese esmalte
iría de maravilla con su pelo
 
Sandra sabe hacer trueques
pero carece de recursos
                (como casi todos)
de aquello que el otro desea
Mientras tanto continúa almacenando cosas
quién sabe    
el día menos pensado
podría intercambiar su libertad
 
 .
Persona no humana siente
 
Sandra:
 
La única virtud que entiendo de los humanos
es la amistad
 
Elena toma mi mano libre de catéteres    
no necesitamos siquiera el silencio
su piel blanca y sus latidos rojos
hablan con mi mano gruesa
llena de callos
y ahora adormilada por los dardos de Tilazol
 
Ella no tiene por qué estar aquí
podría observar detrás de un cristal
mirar luego un video que calme su conciencia de jueza
algo así como tachar un pendiente en su lista      
 
Pero ella está aquí
sostiene mi mano
y es tan dulce como un mango que madura en mi boca
y es mejor que un día de sol
y una cesta de sabores nuevos que sacian mi hambre y mi curiosidad
 
Elena está aquí
y no importan las cartillas biológicas
la jerarquía de los reinos
o la no sincronización de los ciclos menstruales
 
Entiendo que esto es la amistad
estar
aunque se pueda elegir no hacerlo
 
 .
Epílogo
 
Ahora existen dos simias en el mundo
que también son personas
la orangutana Sandra
y la chimpancé Cecilia
ambas fueron liberadas por dos juezas
Liberatori y Mauricio
 
Quizás en este asunto de ser nombradas
reconocidas
ser visibles
ser persona
tener derechos
en fin: ser
las mujeres tienen un cruel posgrado
 
Pero quién sino una mujer
               (en México fue hasta 1953 que se reconoció
                 el derecho de las mujeres al voto)
podría comprender no tener voz
                (en el mundo, al último corte oficial, 87,000 mujeres fueron asesinadas
                  por sus exparejas o algún familiar: 137 mujeres por día)
ser un pedazo de carne mutilado
expuesto
 
Quién sino una mujer
podría creer que un ser que no habla
silenciado
tiene plena conciencia de su dolor
y sufre


Beatriz Pérez Pereda. Poeta, Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Para Obra Publicada Carlos Pellicer 2023; Premio Nacional de Poesía Carmen Alardín 2022; Premio de Poesía Óscar Oliva 2022, Premio Dolores Castro de Poesía 2021 y el Premio Nacional de Poesía Amado Nervo en 2015, entre otros. Sus más recientes libros publicados son Persona no humana, Conarte 2022, Crónicas hacia Plutón, 2022 y Habitación en sombras, IMAC 2021. Entrevista a escritores para el suplemento cultural La Gualdra, de La Jornada Zacatecas, imparte talleres y tutorías sobre lectura y escritura de poemas.

(México, 1983). Poeta mexicano radicado en la ciudad de Cincinnati, Ohio, Estados Unidos, de la que fue nombrado Poeta Laureado en Abril de 2018. Autor de Cuaderno de los sueños, Los disfraces del fuego y Cincinnati, historia personal. Recientemente fueron publicadas tres selecciones de su poesía: La luz desnuda, en Venezuela; Frente al misterio, en El Salvador, y Traducir el silencio/Translating silence, en Nueva York.

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