Poesía,

Poemas del libro inédito “Naufragio.balandra”, de Alfredo Carrera López

Alfredo Carrera

(Morelia, Michoacán, 1984). Obtuvo el Premio de Poesía Desiderio Macías Silva en 2017 y con Naufragio.balandra el Premio Michoacán de Poesía Carlos Eduardo Turón en 2020. Publicó el libro para niños “La tenebrosa noche del Jimmy” (PuertAbierta, 2020). Es profesor en nivel bachillerato.


Naufragio.balandra:
Negro camino impaciente
cárcel que vuela hacia el mar
Concha Urquiza
*
: S l o o p :
Hay ballenas más inmensas
……….que la muerte.
Noches despertando
en las entrañas de una mujer.
Cada palabra un azote de celda
de Espíritu Santo
claustro y agua.
.
*
Siempre los mozos ahogados en carretera
siempre estero brújula perdida,
del norte,
mutantes por un reino blanco y negro u
 objeto de extraña nácar:
Inflaman las ubres de las nubes
tienen vergas de barcos que rozando abren
y es coral opaco de carne
que en tierra olvidan:
Concha acústica.
.
*
Colúmpianse las brisas derramadas
inúndense de manuscritos
desvívanse a zancadas, a amarras,
que Amor arda a cada página nueva
que Amor  queme las entrañas;
cabe rumor de mar embravecido
de barca en mujer de Noé
de todas las especies bajo de ti
de abajo contigo.
Tu mirada nos rompía
y lo sabías.
.
*
Treinta y cuatro años
Nunca
bastan para abrir un hueco
en tierra donde quede nuestro
féretro, Amor, dónde quepa
y pueda virar, qué estribor,
qué babor, aún, Sulamita.
Aún los hábitos las flores los
espíritus los padres las hermanas
los altares las cúpulas.
Olvida del uno al doce,
ahí nace, ahí brillas.
.
*
La playa vasta en los dorados ojos
mi alma: gran bahía 
maquinaria de botellas
suspiro con Bión
en la mano vine a verte,
Jesús mío;
simiente seno de la tarde
hosco recinto, Concepción,
fábrica de derroteros
que anuncian su salida:
19:45
19:55
20:00
.
*
Eres el zumbido de mil polillas
depositado en el ochocientos
por niños ciegos.
Estrellado al fondo
los pilotes
estos automóviles con velas.
Son estos designios
divinos:
no sabías que Job
maldeciría tus pasos
que Esther mataría
a tus hijos
que tu descendencia
haría burbujas de aceite
y algas.
Mereces salmos
un retorno eterno
un espiral que arroje
tus palabras
que las escuchen.
.
*
Tremenda cabalgata
de hormigas rotas
bajos fondos invisibles,
letras que toman vida
que destruyeron los linderos
nacionales de unas páginas
ruinosas, de trazo desesperado.
Válganos la muerta, la muerte
de viditas, de soga, estufa, mar.
Amniótico sagrado de Judith
martillada hasta la quejumbre
hasta el hartazgo bíblico.
.
*
Mientras estés conforme
al poema que te escribe
todo estará bien.
.
*
La tormenta
desolla la ciudad de mí misma
Las mismas heridas en la ventana.
Las cicatrices de mi pecho.
La olla ensangrentada que hierve el tiempo
todos los días mis pies
el mismo dedo izquierdo tocando el frío.
.
*
¿A quién le iba a
importar pequeñeces?
Palabras obstruían las venas
Concha:     ¿por qué no te inundaste?
¿Por qué no tu colchón escurría?
.
*
Hoy
ante los niños que han crecido
columpio mis ojos en los suyos
provocando una sed de primavera
y unas ganas de llover dentro.
Sus ojos de hojarasca
me provocan temblores
y mi mano cruje por la noche.
Sueño que un bolero de lluvia
les crece entre las piernas.
Ni encontrar
el camino de vuelta.
Ni ser el ave
que sólo come trozos de cielo.
.
*
Te esperé, sentada a la orilla de la noche
con voraz claridad, tocando lo que
de ti me quedaba: cavando
en mis ojos Tu hermosura, 
tu voz, tus abrazos, tus pasos
tus ángeles ósculos.
Emprendí la navegación cuando nacías a
sereno brillo de estrellas y sol; nombrándote,
día durante la noche, Nix, proyecto 
de mi amor es el paisaje.
.
*
Guillermina:
Dios,
miente mi corazón cuando te ama
Días de amargos y tenaces errores
Grazna un animal a lo lejos
o parece que lo hace,
con el eco de su escándalo
me despierta por las noches
su presencia es más fuerte que las olas.
Si no es posible que sea Suya,
no quiero alargar más mi vida.