Poesía,

5 poemas del poeta costarricense Sean Salas

Sean Salas

(Heredia, Costa Rica, 1997). Fue incluido en la Antología Nueva Poesía Costarricense (2020). Su poema Esperanza de vida en Siria fue uno de los ganadores del III Certamen Internacional de Poesía Luis Alberto Ambroggio (2020). Parte de su trabajo ha sido publicado en revistas y periódicos de países como Argentina, España, México, Albania, Chile, entre otros. Actualmente cuenta con dos poemarios inéditos.


PRIMERAS PALABRAS DE UN BEBÉ CON ALIENTO A TABACO

Leopoldo María Panero
aún no aprende a hablar
pero está a punto de publicar su primer libro.

Cuando gatea parece un chupacabras cachorro.
Desde que saboreó la sangre no le gusta la leche materna.

Su padre lo carga con el brazo izquierdo,
con el derecho sostiene los pañales
y una minicamisa de fuerza.
Intenta presionar el botón que apaga la luz.

El feo Leopoldo pregunta:
—Papá, ¿cuando se apaga la luz
a dónde va lo claro?

Para callarlo, le da su golosina favorita.

El demonio consentido del paraíso
se marcha a jugar,
fumando.

UN GIRASOL PARA VAN GOGH

Hay un museo bajo el cementerio
lleno de obras inacabadas o inacabables.
El alma es un bebé abandonado
a las puertas cerradas de la eternidad.
No tengo pruebas,
solo lectores que aún no nacen.

En la oreja que regalé a una prostituta
escondí este cuadro pintado con palabras.
Hace dos días me pegué un tiro en el pecho
y olvidé morir como en un funeral
todos olvidaron su luto al escuchar
los gritos de una embarazada
a la que se le rompió la fuente.

EZRA POUND CON MÁSCARA DE GUY FAWKES

Bajo esta máscara hay una idea,
y las ideas son a prueba de balas
Alan Moore

El candado imaginario
en la mente del cuerdo lo esclaviza.
La llave imaginaria en la mente del loco
lo hace indomable.

Dentro del manicomio
«se vive más con ideas que con personas».
Afuera en las calles
entre cuerdos confirman su cordura
como siameses de marioneta y titiritero
dándose respiración boca a boca

y a los locos intentan lapidarlos
por ser los únicos en la mascarada social
que muestran su carencia de rostro.

ZOSO

Lo que yo necesito son largas vacaciones
en un lugar embrujado como la casa Boleskine.
Cuentan que en sus pasillos se escucha
una cabeza rodando y oraciones de los monjes
que sin enterarse murieron quemados en el interior
mientras gozaban de una orgía ocultista.

Me vendría bien perder la cabeza:
convertirla en lámpara para los lunáticos
como hizo Bertrán de Born,
relajarme estrellando mi cráneo contra la pared
al estilo del suicida Pedro Desvignes
o jugar con el monstruo del Lago Ness
como si mi cabeza fuera una rama y él un sabueso.

Lo que sea con tal de silenciar
el monólogo de Hamlet dentro de mí.
La última expresión del decapitado
nunca es peor que la mirada del hombre vivo
incapaz de ignorar la duda existencial:
ser o no ser.

ÚLTIMAS PALABRAS DE UN VIEJO CON DIENTES DE LECHE

Leopoldo María Panero
aún no muere
pero ya no tiene sombra.

Mientras agoniza
no logra disimular
su carcajada de hiena.

Con perfecta vocalización
Leopoldo reclama a la muerte
por apagarle el cigarrillo con su frío aliento.

El eco de su último susurro
atravesó los pasillos del manicomio
como una tormenta de nieve:

—En realidad nunca estuve loco.

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1 comentario

Mireya Mora

enero 23, 2021

Muy lindos poemas; los disfrute mucho.

Responder

Porfirio

enero 23, 2021

buen poeta

Responder

Eddy

febrero 12, 2021

Buenos poemas

Responder

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