Poesía,

Walt Whitman: el poeta del cuerpo y del alma

Whitman

Walt Whitman nació un día como hoy, 31 de mayo, en 1819. Es considerado uno de los más grandes poetas estadounidenses de todos los tiempos, y sin duda el más representativo del siglo XIX en su país. Su obra más influyente y atrevida, Hojas de hierba, es una pieza fundamental de la literatura, que impactó en otros grandes poetas como Pablo Neruda, Federico García Lorca o Allen Ginsberg.

Uno de sus poemas más famosos es el «Canto a mí mismo». En él, desde sus primeros versos, es tangible una tentativa neoplatónica de unidad: el yo es también el otro. Es así como Whitman se autodenomina –y con esto también nos incluye a nosotros– el poeta del cuerpo y del alma, proponiendo una sensualidad espiritual para alcanzar un nuevo mundo. Su poesía, en suma, resulta en un yo plural y diverso, acaso como escribió, muchos años después, Jaime Labastida: Hablo en plurales giros / porque plural o universal me siento.

En el día de su 205 aniversario lo celebramos con una selección de sus poemas.


Hojas de hierba

Canto a mí mismo [fragmentos]

¿Qué piensas que ha sido de los hombres jóvenes y viejos?
¿Y qué piensas que ha sido de las mujeres y de los niños?

Están vivos y están vivos en algún sitio;
hasta el retoño más pequeño es muestra de que en realidad no hay muerte,
y si alguna vez la hubo fue por delante de la vida, y no espera al final para detenerla,
y dejó de existir en el momento en que apareció la vida.

Todo progresa y se expande… y nada se destruye,
y morir es distinto de lo que todo el mundo suponía, y más afortunado.

¿Hay alguien que haya supuesto que es afortunado haber nacido?
Me apresuro a informarle de que es igual de afortunado morir, y yo bien lo sé.

Experimento la muerte con el que muere, y el nacimiento con el niño al que acaban de limpiar… y no soy sólo lo que está entre mi sombrero y las botas.

 .
*
Un minuto y una gota de mí tranquilizan mi mente;
creo que los terrones empapados se convertirán en amantes y lámparas,
y un compendio de compendios es la carne de un hombre y una mujer,
y una cumbre y una flor en él es el sentimiento que sienten por el otro,
y han de multiplicarse sin límites a partir de esa enseñanza hasta que sea el origen de todas las cosas,
y hasta que todos nos agraden, y nosotros a ellos.

Creo que una hoja de hierba no es menos que el trabajo de las estrellas,
y que la hormiga es igual de perfecta, y un grano de arena.

 .
*
He dicho que el alma no es más que el cuerpo,
y he dicho que el cuerpo no es más que el alma,
y nada, ni Dios, es más grande para uno que uno mismo
y quien camina un trecho sin amor camina hacia su propio funeral envuelto en un sudario,
y yo o tú, que no tenemos ni un centavo, podríamos comprar lo mejor de la tierra,
y mirar con un ojo o mostrar una habichuela en su vaina confunde la sabiduría de todos los tiempos,
y no hay oficio o profesión en que un joven no pueda convertirse en héroe,
y no hay objeto tan blando que no pueda servir de eje para las ruedas del universo,
y cualquier hombre o mujer permanecerá sereno y orgulloso ante un millón de universos.
 .

 .
Canto de las ocupaciones [fragmento]

¿Volverá pues el todo?
¿Puede cada persona ver los signos de la excelencia con una mirada en el espejo? ¿No hay nada más grande o nada más?
¿Está todo ahí contigo y aquí conmigo?

Las cosas viejas por siempre nuevas… ¡Tú, muchacho estúpido!… las cosas más simples y más cercanas: este momento contigo,
tu persona y cada partícula que pertenece a tu persona,
los latidos de tu cerebro que esperan su oportunidad un estímulo en cada acto o visión.
 .
Yo canto al cuerpo eléctrico [fragmento]

He descubierto que estar con aquellos que me gustan es bastante,
quedarse por la noche en compañía de los demás es bastante,
estar rodeado por carne hermosa curiosa que respira y que ríe es bastante,
¿qué es pues pasar entre ellos… tocar a uno de ellos… posar levemente el brazo alrededor del cuello de él o de ella un momento?
no pido mayor deleite… nado en éste como en un mar.

Hay algo en estar cerca de los hombres y las mujeres y en mirarlos y en su contacto y olor que complace al alma,
todas las cosas complacen al alma, pero éstas le complacen en mayor medida.
.

Hijos de Adán

Una mujer me espera [fragmento]

Una mujer me espera, lo contiene todo, nada le falta,
pero le faltaría todo si faltara le sexo, o si faltara la humedad del hombre apropiado.

El sexo lo contiene todo, cuerpos, almas,
significados, pruebas, purezas, manjares delicados, resultados, promulgaciones,
canciones, órdenes, salud, orgullo, el misterio maternal, la leche seminal,
todas las esperanzas, beneficios, donaciones, todas las pasiones, amores, bellezas, delicias de la tierra,
todos los gobiernos, jueces, dioses, líderes del mundo,
a todos los contiene el sexo como partes de sí mismo y justificaciones de sí mismo.

Cálamo

Soñé en un sueño

Soñé en un sueño que veía una ciudad inexpugnable a los ataques de todo el resto de la tierra,
soñé que era la nueva ciudad de los Amigos,
nada era más grande allí que la cualidad del amor vigoroso, iba al frente de los demás,
se la veía en cada momento en las obras de los hombres de esa ciudad,
y en sus miradas y palabras.
.

Cantos de despedida 

Adiós [fragmento]

Camarada, esto no es un libro,
quien toca esto toca a un hombre
(¿Es de noche? ¿Estamos aquí juntos solos?),
soy yo a quien sostienes y quien te sostiene,
salto de las páginas a tus brazos: la muerte me reclama.
¡Cómo me adormecen tus dedos!
tu respiración cae sobre mí como rocío, tus latidos arrullan los tímpanos de mis oídos,
me inunda de pies a cabeza,
agradable, basta.

Basta, acción improvisada y secreta,
basta, presente fugaz; basta pasado recapitulado.

Querido amigo quienquiera que seas acepta este beso,
te lo doy en especial, no me olvides,
me siento como quien ha terminado el trabajo diario y se retira por un rato,
ahora sufro otra vez uno de mis muchos trasvases, de mis encarnaciones me elevo, mientras sin duda otras me esperan,
una esfera desconocida más real de lo que he soñado, más directa, lanza a mi alrededor rayos que me despiertan, ¡Adiós!
recuerda mis palabras, tal vez regrese,
te amo, abandono lo material,
soy como algo incorpóreo, triunfante, muerto.

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