Acervo-Chiapas,

Acervo de Poetas Chiapanecos: Clara del Carmen Guillén

Clara del Carmen Guillén

Convertirse en mojón
I

Aquilatar la vida.
Abrir brechas al tiempo
y buscar los recodos que desvíen la ruta
…………………a nuevos brotes.
Por eso, estar aquí,
y ser parte de toda circunstancia, tiene tantos propósitos:
…………………convertirse en mojón, teniendo alas.

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II

¿Conocéis las manchas de moho que simulan un perfil?… ”
Jean Cocteau

No estoy aquí, solo queda la sombra de cada paso mío tan cerca de los sueños. No estoy aquí. Anclada, cada huella se perfila, amorosa, buscando este camino que persiste en ser parte de la ruta y perecer, lejano, cada instante que toca guarecer en las miradas. Aquí queda el señuelo, en esta calle: es un mojón, un juicio que se apaña llegando al sortilegio de los brazos abiertos, extensión de un recuerdo que no mide su paso por la vida.

(Memorial 2020)

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo”
Alejandra Pizarnic

Emulo tu sonrisa,
quito al tiempo de las lamentaciones, palabras que nadie debe obviar, sino el destino.
Conquisto, para hacer un epitafio,
cada momento clave que no se circunscribe a ser silencio
grabado en la memoria de cada incertidumbre.
Posiciono, con temple, la saciedad que se anuncia en avatares:
aquí yace un recuerdo, que sigue su camino entre palabras.

(Memorial 2020)

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Poema 17

                                                                                       (fragmento)

Fuimos jóvenes, Balacó, otros, aún disfrutan su frescura y ya no les atañen los recuerdos que en estos claroscuros te presento. Atraviesan las horas como si ésta, su piel, se eternizara. Todo es parte del ciclo en que pierdes y ganas cada instante. Por eso dejo fresca la consigna, quizás una sentencia para las transgresiones: hay heridas que cierran con palabras. Para el tiempo, un pie de página que anuncia su punto de reinicio, otro modo de ser, que se percibe, un rumbo diferente que reescribe la historia y la permea, para seguir soñando.

(Balacó, 2019)

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Mandala
I

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Nuestras manos florecen,
tocan el infinito
trazan en sobrevuelo las palabras.
Son sueños que se cruzan,
el ciclo adolescente en que germinan, permanece.
Has renacido –escucho en mis adentros-
Y coloco en el centro los deseos
como gotas de lluvia en el verano.

(Mandalas 2018)

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Casa sin sueños

He aquí que la muerte tarda como el olvido.
Nos va invadiendo lenta, poro a poro.
Rosario Castellanos

¿Qué hace una casa sola, sin fantasmas ni sueños,
sin guardar más que tiempo en sus paredes muertas?
¿Qué hace una casa a oscuras, solitaria,
sin más luz que el reflejo de una tarde enhebrada
en [recuerdos de niños y muchachas?
Porque aquí me detengo,
dejo mis huellas tristes este día
en un patio que sufre soledades y olvido
la mezcla de recuerdos:
los sonidos que un día fueron suyos.
La casona del centro que imagino poblada de alegría.
Mientras la observo entiendo
que la muerte le quita su semblante,
que tal vez no despierta a los dolientes su orfandad en penumbras.
Porque va con sigilo desprendiéndose del rincón de los juegos,
del espacio de amor y desamores;
del vestido de novia que lució una blancura que se ha ido.
Desde el palco de tiempo que ha venido rodando poco a poco
veo esta casa y digo que no hay patio más triste
ni paredes más solas
que estas que me reciben con un signo de pesos en su entrada.

(Disfraz de los secretos, 2015)

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Más azul, que silencio

Con las alas del poema puedo verte, subir hasta la cima que me obsequia el momento. Sentada al borde, viendo la lejanía, la vastedad que ofrece el horizonte, el sueño interminable de tantas estaciones, bosques, niebla; los trajines del tiempo en nuestros rostros. Desplazo la memoria para volver hasta las calles de este pueblo, asido a tu figura, sin que medie el asombro que cubren mis palabras.
Caté, montaña que vigila desde una altura insomne, en el mágico instante, donde las lejanías son los puntos pequeños que mueven la nostalgia, tu verde beso, lejano, se aproxima a mis ojos, que te besan. Cerro, montaña, canto, te pareces a todas las distancias, estallido de hojas: más azul, que silencio, más azul que alas rítmicas y danza.

( Bajo el peldaño, 1994)

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Desde al acecho

“hoy he visto
Que solo llevamos el peso
de un puñado de polvo en la piel
Y un parecido a vidrio…”
Ciprian Cabrera Jasso

Desde al acecho
………………………………….la voz se multigesta inoportuna
torrente desatado entre la angustia.
……………………………Agonizo.
…………………………………………….Cada minuto es mohín de tantas muertes.
Siembra el tiempo flores de temporal premeditado
huellas a la deriva.
Tus manos no existen
te he creado sin ellas y sin lengua
no creo en tu inocencia devoradora del tiempo
ni cómo detenerte.
Cómo ir junto a ti si un camino me encuentra y otro cae.
No quiero asirme a ti
este cuerpo me duele de tan blando
qué fácil se doblega
qué dúctil.
Con cinismo te adhieres para volverme polvo.

( Nocturno para despertar desvelos   2005)

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Y SALIR A LA CALLE

Nuestra ciudad oferta cada calle
​……………………………Se recorre a sí misma
​​​​​​​……………………..……………………..larga como el silencio
Alta como el orgullo
……………………..escondido en el rostro del hombre que te mira.
Cada hora se desprende
……………………..hojas del calendario las sonrisas
……………………..……………………..tras la ruptura de un día mal gastado.
……………………..Tus pies
……………………..vestigios o ataúd que te sostienen
……………………..……………………..o que llevas a cuestas
……………………..……………………..……………………..dibujan cada paso.
​​……………………..Prolongado bostezo es esta calle que te mira sin ver
​​​​……………………..……………………..que te aniquila.
……………………..……………………..En el advenimiento de la imagen
……………………..……………………..……………………..una mano se extiende
……………………..……………………..……………………..……………………..es una rama al vuelo de los pájaros
……………………..……………………..……………………..su cuerpo echó raíces en la acera oportuna.
……………………..……………………..Hombre del mediodía susurrando sus penas
mutilando su voz tras la moneda cruel que se avecina
……………………..……………………..……………………..sobre la mano incierta.
……………………..……………………..Tantas veces te ves en los espejos:
…………………………………………….rostros de la ciudad que se desprenden para unirse a tus pasos
……………………..……………………..a la vida que asciende con el día.
…………………………………..( en el ir y venir que imbrica historias te toca algún fragmento)

Cerrar tu intimidad.
echar cerrojos.
Y s a l i r a l a c a l l e .

( Nocturno para despertar desvelos 2005)

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Mediodía y espera

Sumergida en el sueño
taladra el golpe absurdo de lo ilógico
¿Presagios que se abruman? ¿Cicatrices anónimas?
¿Deseos nunca puestos a la mesa?
Mediodía
Agudísima visión ante el espejo:
-Prisión de imagen en declive
viene tu rostro abriendo sus espacios-
( tu voz y su guarida en el recuerdo)
Imposible cuidar los protocolos:
Cae a plomo esperarte a tantos grados.

(Nocturno para despertar desvelos   2005)


(Comitán, Chiapas, 1956). Poeta, narradora, compositora de canciones infantiles. Egresada de la Normal Superior de Chiapas (licenciatura) y Normal superior de Yucatán, (maestría en Español). Obra publicada: Bajo el Peldaño, Nocturno para despertar desvelos, Disfraz de los secretos, Libamen, Balacó (poesía); La puerta vedada ( Cuentos), Raíz de sol, La duda de Melesmeles, Cascatiempo y sus vecinos, Pasos bajo la luna, La casita de Lulio, el cangrejo, La palabra merodea (cuentos, poemas, canciones infantiles) (la mayoría de sus libros editados por el CONECULTA). Ha sido antologada, entre otras, en Árbol de muchos pájaros, Los amantes vienen al puerto, La muerte vista por 33 poetas chiapanecos, Al filo del gozo, Antología del Festival de poesía latinoamericana, Antología Mujeres poetas en el país de las nubes, De Moctezuma a los Andes (poesía y narrativa). Ha participado en encuentros literarios y Ferias internacionales del libro en diferentes países de América, Europa y África. En 2002 obtuvo el Premio de poesía “Ydalio Huerta Escalante” y en 2019 el Consejo Estatal para las Culturas y las Artes de Chiapas le hizo entrega de un reconocimiento por su labor como autora infantil.