Acervo Jalisco,

Acervo de Poetas Jaliscienses: Lucero Alanís

LuceroAlanis

Selección del libro Flama de la memoria, Mantis editores (2006)

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Pétalos al sol

millares de pétalos mudos

descienden

ciegan las cabezas del desfile

introducen rayos por los ojos

la memoria

lenguas en silencio

lamen los llantos también

enfrían sus banderas al sol

y una sombra de terror nos cubre

de ayer arrepentidos

son tantos como estrellas

como sus tantos dedos índices

su inocencia

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Tras las nubes el silencio

tejido de pétalos que yergue

la ciudad

infinita

la rueca

grosor del tiempo

entre agujas

y cantos que se apagan

divididos siameses   

madres que se deshojan

sin canastilla

qué pétalos tan grises

ante el granizo ciego

del asombro

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Un pétalo resbala

sobre otro

y sobre un monte mullido

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Pero también hay cardos que revientan

contra el cielo

contra el hoyo sin sol

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En el rescoldo del tiempo

desapercibida malicia de cardos

que se crecen

ante el desamparo de otros

Nadie cuenta los racimos desmembrados

y ese nadie acumula restos de savia

que intentan penetrar sus ojos

     nadie mira los pétalos

indefensos

perfumados de muerte

—-

La noche bebe el jugo de una estrella

se embriaga

en las venas del adiós

que son copas vacías

cristales que se rompen                    

piel sin cuerpo                      

Se estremece la noche

resbalan en sus manos

los pétalos marchitos

.

La noche de los pétalos

noche sin fin

el no despertar del mundo

Abismo de oscuros cielos

el que abarca el rito

que estremece una constelación

y desnuda su pérdida

ante un tornado

Llueve la tarde su verano

Llueven también los ojos

el río de angustia que en la boca

desemboca y ahoga el grito

Arco iris el racimo de sus hijos

iris enceguecido y arco que se dobla

bajo un  látigo                  de duelo

.

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Cómo brilla la redondez de la noche

sus profundos ojos

que se purifican con las rosas del viento

Y las cavernas miles de sus bocas

amalgaman un clamor

sofocante de pétalos

Jirones de antiguo blanco

elevan en una flama

su denso mirar insomne

su otro aroma

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Sin nieve para resplandecer de frío

sin rocío para purificar flores

se planta

sobre nuestras noches

el tatuaje indeleble de la culpa

.

—–

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No hay profeta en este vagón

ni la ingenua esperanza de luz

Imposible contar los días que se volvieron noches

niños que fueron ancianos y no lo recuerdan

sedes de agua inalcanzable

El alma insomne de los pétalos

………..de pie

ante el destino abraza

……………un limbo

de pequeños

cuerpos

—-

.

Miran al cielo y no hay cielo

más de siete las plagas

sus tinieblas

los persiguen

Deshojada de todo

al ocaso

gira la vida de los pétalos

ante el vértigo

de un redentor

tardío

.

Tierra solamente

polvo de pétalos     de cardos

anhelan el perdón del invierno

La nieve del olvido

iluminada casi por los astros

en el profundo cielo que se estremece aún

.

y a la espera un dios

que los justifique

.

Hay quien dice haberlo escuchado antes

y los que niegan el anuncio de un destino

La premonición      un galopar de espuma

         desde la profunda boca

desorbitado el círculo azul de la certeza

en sus cascos arrastra

la incredulidad de los pétalos

—-

—-

Ni unos ojos fieros podrían derribar estos árboles

separar sus ramas

Y los ojos reptan en nocturna ronda

sobre indefensos rosales se posan

ojos que tienen veneno en sus dientes

Pero los árboles son dioses que alimentan

de espíritu a los pétalos

escudos que detienen

la mirada asesina

.

Dudan del padre y del hijo

del incierto futuro

ante el extraño paraje  

y una multitud tan sola

.

Dudan los pétalos

se resisten a negarse

a perder el abrazo

bajo la mirada del adiós

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—-

Hoy no bajaron las palomas

en silencio el agua las espera

bajo terrible calma

.

Se mira en su espejo de ausencia

 la blanca libertad

que el cielo ha devorado

.

¿Quién robó su reflejo del paisaje?

.

En su cuerpo el prometido círculo

recibe apenas

el rojo adiós de una paloma

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—– 

Este bosque    de sorpresa dolido

observa sus piernas

entre maderos

y tiembla

Ante el clamor de los pétalos

inclina su cabeza altiva

–un refugio les ofrece–

pero se mira

lejano

—-

El íntimo canto del viaje

se pierde en el frío

Hasta dónde los límites para pensarse otra vez

diseñar el pétalo que nace

inmortalizarlo

Laberinto de oscuridad sin muros

siembra peldaños que llevan

hacia el centro progenitor

      desconocido

Cayeron tantos pétalos que la tierra llegó al cielo

y fueron uno solo

los astros           su memoria

la culpa y la miseria

derrotaron

.

Rocío

óleos de santidad

que esperamos todavía

.

—-

.

 Una estrella de pétalos

 forma el canto invernal

 con su blancura

 cinco puntas hacia los cinco mundos

.

 La galaxia de voces recupera

 el sentido inicial de las flores

 nostalgia materna definitiva

 Creen renacer los pétalos

 en el eco


Lucero Alanís, (Durango, Durango, México. 1947). Ha publicado, entre otros, los libros de poesía y cuento Opus siglo XX, (Secretaría de Educación y cultura del Estado de Durango, 1998); Tarde en el tiempo (Mantis Editores, 1999); Desierto de azul nativo (Instituto de Cultura del Estado de Durango, 2002); Gualbet en el sueño de otros, Gualbet dans le rêve des autres, (Ecrits des Forges / Mantis Editores, ed. bilingüe, español-frencés, 2003); Flama de la memoria, (Mantis Editores, 2006); Les silences du jour, Los silencios del día, (Ecrits des Forges/ Mantis Editores (ed. bilingüe español-francés, 2007); Flame of memory, (ed. bilingüe, español-inglés Mantis Editores, 2013); Claustro, (Mantis Editores, 2015); Claustro/Kloster (ed. bilingüe, español-alemán, Mantis Editores, 2016); Gualbet en el sueño de otros/ Gualbet ín visul altora, (ed. bilingüe español-rumano, 2016); Das Margeritenkloster (Ripperger & Kremers Verlag, Berlín, traducción al alemán de Christiane Quandt, 2017). De igual forma, su poesía ha sido incluida en diversos libros colectivos y en revistas como La llama ardiente, La voz de la esfinge, La pájara pinta (España), La cultura en occidente, diario El Occidental, Ecos de la Costa (Colima), suplemento cultural, Tierra baldía, revista de literatura de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Gaceta universitaria de la U. de G. Ha obtenido los reconocimientos Colectivo El Quijote, A.C. Certamen literario “El lago de Chapala”, segundo lugar con el cuento: Atardece y alguien llega. (2003) y del Ayuntamiento de Cunduacán, Tabasco, los XII Juegos Florales de Poesía “Batalla del Jahuactal”. Mención honorífica por el libro Flama de la memoria (2005).