(Yucatán, México) es una poeta de pensamiento y corrección obsesiva. En sus textos, todo tiene un sitio y cada sitio tiene la palabra que le corresponde. Rítmica y pulcra, su poesía necesita varias lecturas, tiempo, decantación interna para tomar su espacio, su cadencia dentro del lector. Esperamos que esta selección de su libro Alba para Gabriel, sirva como una invitación extendida para todos nuestros lectores, a seguir visitando sus poemas.
Manuel Iris

Imagen de portada: Deus ex machina, 2012, de Denisse Sánchez, óleo sobre cartón.
ii. escena ritual
pasillo de descuentos /lamentaciones desvirgadas
lo inminente se afirma:
no parece estar sujeto al tabulador de recursos humanos
que nadie está solo no es invención de nuevos orwell:
las megapizzas tienen el mismo sabor que los macroproblemas
las operaciones de cambio son vecinas de los moluscos
cuarenta por ciento en la colección de invierno
sobre la pasarela
y este griego talón
desnudo
es un perro de pavlov
que sin horóscopo de ruta va tras algunos síntomas:
saliva perfume o virus
hasta reconocer la fina imitación de gucci o de versace
como en aquella primera vez cuando me abriste
olfateando acaso indicios vanos:
un carro-bomba
ese ardid que en frasco pequeño los medios masivos fabrican
–seducción que no requiere ya del espionaje–
pero
cómo es que ahora
con muletas desplazantes un civil cualquiera
y no el que al frente del ejército mostraba más pecho y puño que intelecto
cómo
en situación de calle
su canturreo de ebriedad transcurre
sacudiendo apenas las pulgas de otros perros
en esta pasarela
pues nunca antes
con su carta azarosa pero fundamentalmente cierta
el golpe de efecto del tarot
el espectáculo de una torre fulminada
de la escuela de la casa de nosotros
manual obviamente en mano
acotas
mensajero –a fin de cuentas– de jerarcas:
“mueren tantos niños como insectos pero sus madres
producen más huevecillos que las tortugas ahora protegidas”
sin embargo reitero: nunca antes
comprender
en qué consiste remasterizar la sopa tibia de la abuela
cuál ha sido el argumento veloz
que nos llevó a prescindir de ese compás
mas no de la comparsa heroica
porque pudimos ver
–lo viste arcángel–
hasta cuánto reduce costos la atrevida técnica de arrasamiento
hasta cuánto logra mover el péndulo del dólar
coro de anoréxicas modelos:
hasta dónde la realidad un día volverá a ser
el corazón de la confianza uno mismo
ay me recuerdan el planeta inútil de mi vientre seco
en aquella primera vez cuando me abriste
una lata de diet coke
mientras la sinfónica de súperes acompasaba las esquinas
y el semáforo y el vértigo
se salpicaban de estelares gases
del estómago a los puentes debajo de los puentes
y las alcantarillas
como en aquella primera vez cuando me abriste
para confirmarme que era un hecho
la escasa gota por ósmosis inversa
con qué expulsar nuestro lamento ay
fanfarrias negras en sí
bemol
a punto de saciar cualquier asfixia: tu cardumen de cielo
lánguido en su agosto
frío en su excentricidad veraniega
cardumen del sur
de nadie
coro de reporteros:
y al norte
celebrando tu día
los manifestantes se colocaron sobre el hielo
de modo que desde el aire se leyera
artic warning
según informó con grandes fotos de hayek
global green usa
y estas viandas de aleta de tiburón a punto de ser extinguido
en los festines que disney brinda desde su hotel de hong kong
mientras los niños se complacen buscando a nemo
oh excentricidad veraniega
aaaagggghhhh analogías de invierno
y tú el mismo arcángel dando vueltas sobre mi cuerpo abierto
qué insistencia en prolongar este martirio
“canto ii” de Sujetos subalternos
3
el hombre en su inodoro apenas ríe
por la tibia promesa de la boda mística:
es aliento que exhalan por ácidas las nalgas
mientras crece entre ellas
la protuberancia bendita y oscura del conflicto
allí donde nadie lo ve
uno se pregunta por qué esa persona tan desasida
de sus empaques
sus obsesiones
—igual que christo iniciado en el museo
hasta cubrir con su encanto rocas puentes ríos
conceptos—
es
uno se pregunta qué piensa
si acostumbrado a las formas de la excusa
procede en confianza
restregándose un ojo
hurgando su nariz pausadamente
su ombligo de proporciones áureas olvidadas
y a pesar de mircea se limpia con el mito
.
4
“bienaventurada la mierda porque atisba el caos en la tormenta
y abandona el crucero como rata:
es la desconocida
la inconmensurable
en este orbe de tours alrededor de una misma fosa
bienaventurado su vertical descenso:
parásitos aguardan por el maná de cada día”
en las horas del padre y del hijo
no figura la huella del otro:
a través del caño lo sólido se desvanece
como el aire
.
6
excreta sus angustias
se complace en dar forma a aquello que pujaba
sujeto a los rigores del esfínter
cuya esencia huele
a infinitas multiplicaciones de la misma cosa
que es otra
“pues todo está en lo que se ingiera”
admite el que mira cómo flota
su recién digerida alteridad
indolente
aguardando que tal vez
como baudrillard
me convierta en su cómplice
“fragmentos” de Escatológicas
*
llena de pájaros
bebe mi silencio
una taza de té
no espero
que mis ojos toquen los ávidos objetos
………………….mis ojos que
………….pasan
pero sí
que esta lengua tibia
en plumaje diáfano
configure la memoria
del silencio primero
porque huele a verdor de junco
la tarde que anida
en mi
nada sé
.
*
oficiar
es la consigna
el insecto obedece a la del té el pájaro acude al insecto
y sorben lo que saben
del sistema de mi boca
espléndida la noche
si el ave de estos labios murmura:
tal vez la muerte después de la muerte
un
garabato
y sólo tienes a la izquierda una cuchara
en reposo
así de torpe
*
lívida en el zafu
porque el sorbo de un recuerdo
me bebo como el vino
sólo pasan pájaros
nada sé
de los que tragan moscas
ebrios de dulce mosto
*
en mi boca rompe su vuelo la mosca
abre cosmos
avanza ronda
pájaro queda
………………….………………….………………….nos persigue
nos vigila
en torno a lo pensado
a lo dicho
………………….………………….………………….………………….da vuelta
retrocede
se posa
en la taza del silencio
bebe
siempre pienso
que dormía pero quizá
habrá salido de algún huevo
todo en sí
es la misma cosa
“fragmentos” de Tan solo por el sorbo
La anunciación del arcángel
Casa de la virgen, rigidez mayor. De la tierra, lo seco, la precisión del solsticio cuando abro de mí voluntad mayúscula. No hay esposo ni calidez ni afectos. La existencia parezco merecerla únicamente por el trabajo, eso dicen quienes me conocen. Hay tantas cosas que dependen de mí. No solo para que el vino toque paladares. Porque… ¿sabes?, me vive intensa soledad que apenas colman las diminutas fuerzas en torno: mascotas, siervos, necesitados, aquí, en espacio cada vez más íntimo soy justamente el cuerpo mismo.
Tú sabes, asuntos de salud. Todos los males en esta Casa habitan por falta de asimilación del alimento. Si alguien toca, es impureza; si alguien dice, si alguien mira, el detalle es por excelencia, mío… la minucia, el cuidado. A todo mundo exaspero. Es mi modo la reflexión crítica, pasar el paño sobre lo pulcro. El recato, el control intestino.
Por cierto, aquí están los subalternos: el delgado, el grueso, el recto. Los gases, el saldo, quienes colaboran detrás de las cortinas de la dentadura y habitan oscuro espacio… sus ropas color caqui, reminiscencias del hígado, fibras que salen como entraron.
Vienes a decirme que es el tiempo, a mí, que pude esperar en silencio porque todo fluyera y se acomodara donde fuera necesario. Sea para entender y aceptar la pasión. Sea para volverme una espiga de paz. Hasta el momento en que, naturalmente, solo bebí agua. Sorbos nada más, Gabriel.
Y todo lo que estuvo dentro volvía a ser absorbido. Todas las experiencias eran ya suficientes. Mi fortaleza, el aislamiento: la sencillez de ese descanso. Estuve dispuesta. Sellé todos los orificios con mis dedos y las plantas de los pies. Y así, Gabriel, te esperaba. Que el alba sea para ti, mensajero, porque en la luz me encuentras.
“coda” de Alba para Gabriel
Poeta, docente y gestora cultural. Licenciada en Literatura Latinoamericana por la UADY y Mtra. en Español por la ENSY. Sus textos de poesía y prosa poética aparecen en una decena de publicaciones periódicas, como El Juglar, Navegaciones Zur, la sección cultural del Por Esto!, Tropo a la uña, Fronteras, Revista de Literatura Mexicana Contemporánea, Al pie de la letra, Lectámbulos, Carátula, y en antologías, como Los vuelos de la rosa (ICY-UTM, 2005), La Otredad (ICY, 2006), Del silencio hacia la luz. Mapa Poético de México, vol. VII (Ediciones Zur-Catarsis Literaria El drenaje, 2008), Sincronía. Encrucijada de Letras (ALICY, 2022), y Vislumbrando otras colinas. Voces femeninas de 8 latitudes (D’McPherson, 2022). Destaca de su obra publicada Cantar de los principios y otros poemas (CONACULTA-ICY-Literalia Ediciones, 2011). Contacto: editarnosmas@gmail.com





