Poesía,

Pita Amor: cinco poemas en su aniversario luctuoso

PitaAmor

Guadalupe Amor (1918-2000) fue una escritora y poeta mexicana, además de actriz y modelo para grandes pintores y fotógrafos de la época. Fue una de las figuras literarias más celebradas y polémicas del siglo pasado; es reconocida como la undécima musa. Escribió los poemarios Yo soy mi casa (1946), Polvo (1949) y Décimas a Dios (1953), entre otros. Hoy, en el día de su aniversario luctuoso, recordamos y celebramos una selección de cinco poemas suyos.


Como dicen que soy una ignorante

Como dicen que soy una ignorante,
todo mundo comenta sin respeto,
que sin duda ha de haber algún sujeto
que pone mi pensar en consonante.

Debe ser un tipo desbordante,
ya que todo produce, hasta el soneto;
por eso con mis libros lanzo un reto;
“burlan burlando van los tres delante”.

Yo sólo pido que él siga cantando
para mi fama y personal provecho,
en tanto que yo vivo disfrutando

de su talento sin ningún derecho.
¡Y ojalá no se canse, sino cuando
toda una biblioteca me haya hecho!

.

Tres sonetos de amores prohibidos (III)

Por la calle tú has visto los traseros
de las mujeres, que el sudor transpira
y con sus culos abultados giran
a la iglesia los miércoles primeros

Van tocadas con velos y sombreros
que al arrebato del pecado inspiran
y en contra del incienso ellas conspiran
Tú has mirado sus talles traicioneros

De lascivia tus ojos se han llenado
al mirarlos, ejerces tú el pecado
Tus sueños son de iglesia y de lujuria

de deseos frenéticos, de furia
yo he sentido unos celos infernales
pensando en tus deseos municipales.

.
La aritmética…

La aritmética alarmante
la matemática fría
la distante geografía
el álgebra desquiciante

la alquimia desconcertante
la glacial filosofía
la celeste astronomía
la teología enajenante

el ajedrez silencioso
el dominó misterioso
el deporte de la lumbre,

que es de los juegos la cumbre,
nunca podrán igualar
al deporte de pensar

.
Yo soy mi propia casa (II)

Escaleras sin peldaños
mis penas son para mí,
cadenas de desengaños,
tributos que al mundo di.

Tienen diferente forma
y diferente matiz,
pero unidas por los años,
mis penas, o mis engaños,
como sucesión de daños,
son escaleras en mí.

.
Me sirves de baluarte…

Me sirves de baluarte,
de asilo de mis temores,
de centro de mis amores,
y a ti ¿qué puedo yo darte?
Egoístamente amarte;
pedirte que seas verdad;
que comprendas mi maldad;
que mi ser tenga sentido
y que mi último latido
haga eco en la eternidad.