Poesía,

Poemas de Lengua Montaraz, de Belén Zavallo. Tercer Premio Nacional Storni de Poesía 2021

Lengua_Montaraz

Montaraz

Tengo los pies grandes y anchos, una horma que se expande
abierta como la boca de un jabalí
trazo mi pisada pero no la sigo
le dejo al monte que me guíe aunque sepa que los cardos
van a pelear por mi piel elijo siempre la zarcilla

para moverme segura

con cada espina en el ojo nace una fuga
tengo una lengua montaraz guardada
desenfundo la vaina cuando el grillo
empieza el canto.

.

Otro horizonte

El lomo de un perro sobresale en el campo de sorgo
desde la banquina del camino muerto
hay una confusión entre jadeo animal y planta
los tonos de la tierra en movimiento y fuga

la lengua como un barrilete masca el viento
la boca abierta puede ser horizonte
y el ladrido, una palabra.

.

El baile de la esclava

La esclava limpia la casa
como lavándose el cuerpo

en el centro de la mesa crece el altar
a sus ancestros
mientras gotea un canto delante del Cristo
que estira sus estigmas
y se descascara junto a la pared.

La mujer blanquea el piso
como antes sus antorchas
iluminaron caras y brazos negros
enjuagados con palmas alzadas
para abrazar la piel
pero de los ojos caen rebaños de lágrimas.

En su canto a Matamba
suena un verso
con tanta madera buena en el bosque
el árbol seco es el jefe

se cuela en su balbuceo
el piano de las manos blandas
los otros no saben que la fe
puebla el centro de esa mesa
pero se persignan frente al hombre caído
y su corona de espinas.

Es el tiempo mudo
y la mujer simula limpiar la casa
mientras un baile persiste en sus pisadas

el cuerpo nace siempre del hueso viejo

la mujer se limpia la piel
como partera de un animal
y aprende a pararse de nuevo.

.

Explosiones

Un día una mujer me dijo
voy a sacarte el dolor de cabeza
y metió migas de pan en un vaso con agua.
Mientras me tocaba la frente
murmuraba cosas que no escuché nunca.
Los bollos de harina suspendidos empezaron
a moverse
como ratones dentro de peceras
chocaban el vidrio hasta explotar.

Esa noche caí sobre el piso de madera
como un huevo de pájaro tumbado por la tormenta.
Nadie juntó esas cáscaras pero en la boca

…………………………………………………………sentí plumas y escupí.

.

Revancha

Una gitana me agarra la mano
clava las pupilas en la palma y dice
Voy a leer tu vida
tiro el brazo hacia atrás con la fuerza
del que arranca al recién nacido de la entrepierna.

La mujer sentencia que nada va a nacerme nunca.
Concha maldita, grita.

Amamanto y escribo un poema.

.

Diecinueve

Mi hija menor tiene nombre de caudilla y fecha de batalla
nació diecinueve años después del primer parto

a los diecinueve años de su hermana
la edad en la que parí por primera vez se repite en otro
cuerpo que veo desde afuera
la fragilidad es un viento que te raja la cara
fui una niña con una niña levantándome el ombligo.
Enlazamos nuestras extremidades

como raíces de palo borracho
hay espinas en mi corteza que ellas cubren de algodón
son semillas y trepan mi cuerpo, juegan a encontrar

equilibrio sobre el tronco de este esqueleto

doman la rigidez como ardillas, nace una memoria
se abren alas.


María Belén Zavallo (Paraná, 1982) es poeta y narradora, docente, editora y gestora cultural. El poemario Lengua montaraz (Ana editorial, 2021) obtuvo el tercer puesto de la primera edición del Premio Storni 2021. Además, publicó Todos tenemos un jardín (Camalote, 2019) y Dos poemas (Ediciones Arroyo, 2020). Participó de las antologías Otras nosotras mismas (Agua Viva, 2020), Flotar y Jardín (Camalote, 2020 y 2021), y El beso que te di (Ediciones Arroyo, 2021). Dirige la sección «Entre versos» de la Revista Análisis. Las armas es su primera novela publicada por Agua Viva ediciones, 2021.