Poesía,

Dos poemas de Alejandro Massa Varela

Alex 11

(Ciudad de México, 1989). Ensayista, dramaturgo, poeta y periodista. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es autor del libro El Ser Creado / Ejercicios sobre mística y hedonismo, editorial Plaza y Valdés, prologado por el filósofo y sacerdote, Mauricio Beuchot, y el Presidente de la Sociedad Mexicana para el Estudio de las Religiones (SMER), Benjamín Preciado.

Su poemario El Aroma del dardo, con un prólogo del escritor mexicano Eusebio Ruvalcaba y la poeta argentina Laura Yasan, es publicado por Ediciones Camelot desde 2019. Su poesía ha sido publicada en diversas revistas de México y el extranjero, además de dar lectura en voz alta de su trabajo en Casa del Lago, UNAM.

Massa se reivindica anarquista y es manifestante de la corriente libertaria Poesía de la inmersión. Bajo la dirección de Sergio Rued, se presentó en teatro Casa Actum su primera obra BASTEDAD (2015). Actualmente está en funciones su segunda obra El cuerpo del Sol o Dialogo para enamorar al Infierno; dirección de Edwardo Camacho y Gustavo Luviano, Sala Julián Carrillo y Un teatro.

POEMAS


Poema I

En un río ancho,
con medio cuerpo en la luz sola,
porque el agua es nosotros,
alguien más que dice majaderías de amor,
el cuerpo si nos tomara de la mano,
y al otro, y la mano,
sombras poseídas.
El movimiento despertó;
radiabas frío,
y resbalé con el corte de una roca
junto a un pececito latido.
Lleno de todos los desplazados de la magia,
en vez de sufrir,
volteé,
hálito paraíso,
a tu coña;
hembra negra
recogiendo su pez enrojecer.
A media oscuridad,
como la sed helada hasta los tobillos,
donde mi sangre dolorosa danza;
dice: no me duele,
¡hoy, por primera vez,
quedaré a ver las estrellas!

Poema II

Flota el fuego;
en la noche trasparente,
alguien follando la paz
le hace agua de ilusión la lengua,
mojada de calles frenéticas,
aves sirenas,
monos hombres
en aviones, radio,
anuncios fantasma,
perros de combate,
monos ángeles.
Hasta las piernas de fantasía,
lejos en la noche trasparente,
nadie hasta el fin y aguas eternas,
donde no emerge el sol blanco.
Más allá abismal;
muy lejos,
grita la vida que no me encontró;
flota en el fuego.