Poesía,

Octavio Paz: el arquitecto del pensamiento poético

Octavio
  1. La «Piedra de sol», cabe destacar –por ser lo que nombra al poema–, es un monolito de roca tallada en el que los mexicas plasmaron su concepción del tiempo. La estructura del poema corresponde, en sus 584 versos, a la revolución sinódica de Venus: su conjunción con el sol. El poema está compuesto únicamente de endecasílabos, y como artificio al fin del entendimiento del poema, divide la estrofa mediante la mancha tipográfica pero sin separarla totalmente hacia una nueva, sino dando la apariencia de “caer” hacia otra sección –los dos versos en los que se produce esta “caída”, en la suma de sus sílabas, igual da once.
  2. «Piedra de sol» es un poema contenido en el libro La estación violenta, que recoge la obra del poeta de 1948 a 1957. Para esto, Paz ya había publicado ¿Águila o sol? (1949-1950), Semillas para un himno (1943-1955), Calamidades y milagros (1937-1947) y Bajo tu clara sombra (1935-1944). Posteriormente, los cinco poemarios se agruparían en Libertad bajo palabra.
  3. El poema en su totalidad, como la división en círculos concéntricos del monolito, toca varios temas de relevancia universal, como el tiempo, la muerte y la vida, el amor, asuntos metafísicos y ontológicos, entre otros. Este fragmento en específico, el que va de «Amar es combatir» hasta «El tiempo / en monedas de cobre y mierda abstracta», como se observa desde la primera palabra que lo compone, versa sobre el amor. Y más allá: busca definirlo sin encasillarlo, exponiendo su efecto en la vida de los hombres y mujeres a través de experiencias y contrastes.
  4. El fragmento está dividido en tres partes: la primera, del 1 al 10, tiene un carácter definitorio respecto al tópico amoroso, el cual ejerce un influjo sobre la realidad misma: «si dos se besan / el mundo cambia». La segunda, del verso 11 al 17, da cuenta del amor en contraposición de lo establecido tradicionalmente por la sociedad. Finalmente, del 18 al 32, Paz inclina a sus lectores a lo reflexivo: «mejor el crimen, / los amantes suicidas». Así es como nos conduce el poeta por su creación: define el amor como lo subversivo, lo contrario y necesario en medio de los amos sin rostro.
  5. Me detengo en «dejar de ser fantasma con un número»: decir «fantasma» es decir una muerte incompleta, una especie de trance en el que la constitución humana desaparece sin erradicarnos por completo. «Número», por otro lado, señala el gran cálculo, la estadística que son las personas sin opción, muchas veces, del desarrollo pleno de la subjetividad y su consideración en el mundo. Paz refiere al amor como el relámpago en la noche del oscuro juego del dinero. En otro punto, «desnudarse de los nombres» ayuda a la visualización del amor como acto de dejar atrás lo tradicionalmente aceptado, de quitarse los convencionalismos de encima a través de la erótica. Es así como decir «horas huecas» propone un significado claro: la vida sin vida, la condición de autómatas que nos impone la modernidad y de la cual nos puede salvar el amor y su delirio. Estos, si bien no son todos los recursos formales, sí que son los que resumen con precisión a los demás y sobre los cuales se apoya el texto para exponer su sentido.
  6. Es así como Octavio Paz pone de manifiesto el poder de su creación literaria, y, a mí gusto, uno de los pasajes más bellos del autor. El amor, él lo ha dicho ya, es el combate, pero no con la pareja sino con lo asentado, con el sistema inmutable y los convencionalismos: esa es la línea general del fragmento. Apoyado en las enumeraciones, imágenes a veces incómodas, de la sociedad, el camino es claro: el amor es un brotar de alas que dota de posición a los hombres y mujeres en el mundo y sus “aguas heladas del cálculo egoísta”, por citar a Marx.

    Piedra de sol [fragmento]

    amar es combatir, si dos se besan
    el mundo cambia, encarnan los deseos,
    el pensamiento encarna, brotan alas
    en las espaldas del esclavo, el mundo
    es real y tangible, el vino es vino,
    el pan vuelve a saber, el agua es agua,
    amar es combatir, es abrir puertas,
    dejar de ser fantasma con un número
    a perpetua cadena condenado
    por un amo sin rostro;
    el mundo cambia
    si dos se miran y se reconocen,
    amar es desnudarse de los nombres:
    “déjame ser tu puta”, son palabras
    de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
    la tomó por esposa y como premio
    lo castraron después;
    mejor el crimen,
    los amantes suicidas, el incesto
    de los hermanos como dos espejos
    enamorados de su semejanza,
    mejor comer el pan envenenado,
    el adulterio en lechos de ceniza,
    los amores feroces, el delirio,
    su yedra ponzoñosa, el sodomita
    que lleva por clavel en la solapa
    un gargajo, mejor ser lapidado
    en las plazas que dar vuelta a la noria
    que exprime la substancia de la vida,
    cambia la eternidad en horas huecas,
    los minutos en cárceles, el tiempo
    en monedas de cobre y mierda abstracta

    .
    BAJO TU CLARA SOMBRA, III

    Mira el poder del mundo,
    mira el poder del polvo, mira el agua.

    Mira los fresnos en callado círculo,
    toca su reino de silencio y savia,
    toca su piel de sol y lluvia y tiempo,
    mira sus verdes ramas cara al cielo,
    oye cantar sus hojas como agua.

    Mira después la nube,
    esa ceguera alada por el cielo,
    anclada en el espacio sin mareas,
    alta espuma visible
    de celestes corrientes invisibles.

    Mira el poder del mundo,
    mira su forma tensa,
    su hermosura consciente, luminosa,

    Toca mi piel, de barro, de diamante,
    oye mi voz en fuentes subterráneas,
    mira mi boca en esa lluvia oscura,
    mi sexo en esa brusca sacudida
    con que desnuda el aire los jardines.

    Toca tu desnudez en la del agua,
    desnúdate de ti, llueve en ti misma,
    mira tus piernas como dos arroyos,
    mira tu cuerpo como un largo río,
    son dos islas gemelas tus dos pechos,
    en la noche tu sexo es una estrella,
    alba, luz rosa entre dos mundos ciegos,
    mar profundo que duerme entre dos mares.

    Mira el poder del mundo:
    reconócete ya, al reconocerme.

    .
    ARCOS

    ¿Quién canta en las orillas del papel?
    Inclinado, de pechos sobre el río
    de imágenes, me veo, lento y solo,
    de mí mismo alejarme: letras puras,
    constelación de signos, incisiones
    en la carne del tiempo, ¡oh escritura,
    raya en el agua!
    ……………………..Voy entre verdores
    enlazados, voy entre transparencias,
    entre islas avanzo por el río,
    por el río feliz que se desliza
    y no transcurre, liso pensamiento.
    Me alejo de mí mismo, me detengo
    sin detenerme en una orilla y sigo,
    río abajo, entre arcos enlazadas
    imágenes, el río pensativo.
    Sigo, me espero allá, voy a mi encuentro,
    río feliz que enlaza y desenlaza
    un momento de sol entre dos álamos,
    en la pulida piedra se demora,
    y se desprende de sí mismo y sigue,
    río abajo, al encuentro de sí mismo.


    APARICIÓN

    Vuelan aves radiantes de estas letras. Amanece la desconocida en pleno día, sol rival del sol, e irrumpe entre los blancos y negros del poema. Pía en la espesura de mi asombro. Se posa en mi pecho con la misma suavidad inexorable de la luz que reclina la frente sobre una piedra abandonada. Extiende sus alas y canta. Su boca es un palomar del que brotan palabras sin sentido, fuente deslumbrada por su propio manar, blancuras atónitas de ser. Luego desaparece.
    Inocencia entrevista, que cantas en el pretil del puente a la hora en que yo soy un río que deserta en lo obscuro: ¿qué frutos picas allá arriba?, ¿en qué ramas de qué árbol cantas los cantos de la altura?

    .
    DISPARO

    Salta la palabra
    adelante del pensamiento
    adelante del sonido
    la palabra salta como un caballo
    adelante del viento
    como un novillo de azufre
    adelante de la noche
    se pierde por las calles de mi cráneo
    en todas partes las huellas de la fiera
    en la cara del árbol el tatuaje escarlata
    en la frente del torreón el tatuaje de hielo
    en el sexo de la iglesia el tatuaje eléctrico
    sus uñas en tu cuello
    sus patas en tu vientre
    la señal violeta
    el tornasol que gira hasta el blanco
    hasta el grito hasta el basta
    el girasol que gira como un ay desollado
    la firma del sin nombre a lo largo de tu piel
    en todas partes el grito que ciega
    la oleada negra que cubre el pensamiento
    la campana furiosa que tañe en mi frente
    la campana de sangre en mi pecho
    la imagen que ríe en lo alto de la torre
    la palabra que revienta las palabras
    la imagen que incendia todos los puentes
    la desaparecida en mitad del abrazo
    la vagabunda que asesina a los niños
    la idiota la mentirosa la incestuosa
    la corza perseguida
    la mendiga profética
    la muchacha que en mitad de la vida
    me despierta y me dice acuérdate

    .
    GARABATO

    Con un trozo de carbón
    con mi gis roto y mi lápiz rojo
    dibujar tu nombre
    el nombre de tu boca
    el signo de tus piernas
    en la pared de nadie
    En la puerta prohibida
    grabar el nombre de tu cuerpo
    hasta que la hoja de mi navaja
    sangre
    …………y la piedra grite
    y el muro respire como un pecho

    .
    INTERIOR

    Pensamientos en guerra
    quieren romper mi frente

    Por caminos de pájaros
    avanza la escritura

    La mano piensa en voz alta
    una palabra llama a otra

    En la hoja en que escribo
    van y vienen los seres que veo

    El libro y el cuaderno
    repliegan las alas y reposan

    Ya encendieron las lámparas
    la hora se abre y cierra como un lecho

    Con medias rojas y cara pálida
    entran tú y la noche


    MADRIGAL

    Más transparente
    que esa gota de agua
    entre los dedos de la enredadera
    mi pensamiento tiende un puente
    de ti misma a ti misma
    ……………………..…………..Mírate
    más real que el cuerpo que habitas
    fija en el centro de mi frente

    Naciste para vivir en una isla


    ÁRBOL ADENTRO

    Creció en mi frente un árbol.
    Creció hacia adentro.
    Sus raíces son venas,
    nervios sus ramas,
    sus confusos follajes pensamientos.
    Tus miradas lo encienden
    y sus frutos de sombras
    son naranjas de sangre,
    son granadas de lumbre.
    ……………………..…………..Amanece
    en la noche del cuerpo.
    Allá adentro, en mi frente,
    el árbol habla.
    ………………….Acércate, ¿lo oyes?

Izhar León. (Chiapas, 2004). Textos suyos se encuentran en diversas revistas digitales del país. Es estudiante en la licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericanas. Quiere ser poeta. Le gusta pasar su tiempo leyendo, conversando sobre libros y rodeado de gatos bonitos. Piensa que la literatura es placer y deseo, pero también la posibilidad de redimirse.

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