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Constelaciones

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La elaboración del silencio

Una de las experiencias que se han sido limitadas a partir de la modernidad es la experiencia del silencio como respuesta ontológica. En la actualidad, el silencio suele entenderse desde aristas fragmentadas. Identifico tres formas notorias. El silencio como experiencia turística, que podría llamarse estética; el silencio místico, presente en los claustros monacales; y el silencio punitivo, ligado a los espacios carcelarios de la administración estatal. Estas tres formas o experiencias límite del silencio nos ofrecen

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Un diario que fascinó a un viejo danés: el diario de viaje como registro de la memoria nómada

A propósito del diario de viaje, escrito por fray Tomás de la Torre entre 1544 y 1545, el profesor Prudencio Moscoso escribió que, para Frans Blom ─explorador danés avecindado en San Cristóbal de Las Casas─ haber editado y publicado ese diario, era una de las acciones por las que se sentía más orgulloso. A Frans Blom, crecido en la tradición escandinava de las sagas nórdicas, el viaje realizado por

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A propósito del espacio

Leo en un ensayo de Jean Robert que el concepto de espacio nació con la modernidad. No es un concepto a priori como dijo Kant, ni el espacio está teorizado en la geometría de Euclides. El concepto de espacio es histórico. Nace de la mano de la consciencia moderna, del afán de moldear el vacío y sus posibilidades. Incluso, este concepto aparentemente neutral tiene una expresión política. Así, la

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Pensar el tiempo desde Tuxtla

En el libro, editado por Mario Humberto Ruz, Los Legítimos Hombres, leo en un artículo de Otto Schumann, sobre la relación lingüística entre el chuj y el tojolabal, que entre unos y otros, el pasado, por ser visible, se encuentra delante y, el futuro, por no ser visible está detrás, ya que no puede verse. En tojolabal “tza’ni”, es un equivalente de la palabra “futuro” y, la traduce Schumann como “lo que queda

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Días de lluvia

Cuando llueve, el sentido común nos hace resguardarnos de la lluvia. Sin embargo, existen aquellos con el alma tan asilvestrada como Robinson Crusoe, que se lanzan a la imposible caminata bajo la lluvia. Desgraciadamente, mi alma es de esas y, cada tanto, con la ingenuidad y la ferocidad de aquella frase de Nietzsche “ya no espero que pase la tormenta, aprendí a caminar bajo la lluvia”, me arrojo sin timidez a la

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Un ingenuo profesor de filosofía 

El pensador italiano Norberto Bobbio, al final de la introducción a su libro El futuro de la democracia, cierra con estas palabras: “No tengo necesidad de agregar que, como ninguna fórmula ideal, tampoco ésta pertenece a la esfera del ser, sino a la del deber ser”. Creo, a riesgo de ser injusto con la pedante “vocación” docente, que no hay en la enseñanza nada que se encuentra en el orbe de ser, sino en el

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Comentario de un talmudista adivinatorio al Shabbat 30b

En el fragmento 30b del Shabbat, en el que se explica la inclusión, a pesar de sus aparentes contradicciones, de Qohéleth (Eclesiastés) y de  Mishlei (Proverbios) a los Ketuvim, dentro del Tanaj (Biblia hebrea), asoma —como de pasada— en la completa periferia del contenido principal, una cierta finalidad del trabajo humano, que a riesgo de adivinatorio, me atrevo a comentar. Ante la pregunta que abre Qohéleth, ¿qué saca el hombre de toda la fatiga con que se afana bajo el sol?, el Talmud responde, desde la escuela de Rabí Yannai “que el hombre no saca ningún provecho de lo que halla bajo el sol, pero sacará provecho de lo que existió antes que el sol”.

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Recordar

En el presente —que hoy pasa, y es, y fue—, aparece el tiempo como un despeñadero, precipitarse, caer en el movimiento de la inmovilidad, en el presente total que nunca desaparece, la única realidad que podemos sentir en el cuerpo. Recordar, entonces, significa recuperación hacia el presente. Vivimos en un “desmoronamiento silencioso” del recuerdo, como lo describe Salvador Garmendia: “…le pareció que ya no había presente sino la inmovilidad de las cosas llenas de un tiempo apaciguado y simple.