Acervo Jalisco,

Acervo de Poetas Jaliscienses: Fanny Enrigue

Fanny-Enrigue-(2)

Desear que la ciudad se incendie

y no haya ninguna memoria
no haya memoria
el recuerdo es insano, multiforme,
nos va haciendo escarcha
la cabeza, nos obliga
a caminar hacia lo que fue nuestra casa. 
El ácido muriático tiene una calavera sonriendo

una abertura a la medida
de mi tristeza el ácido
muriático hace soñar y despertar en el infierno, donde
de cualquier otra forma
también despertaríamos
invita a soñar mentiras, creer que más allá de estos 
barrotes hay
otra cosa
y no hay nada, nena
vamos a berrear toda la noche, vamos a esperar que el monstruo

de las treinta mil cabezas nos despierte
con un machete, nos dé lecciones
sobre lo que debemos desear
(lo que no deberíamos querer es reventar con ayuda

del gas en un pequeño cuarto,
no deberíamos desear morir
fumando, en una espera sin objetos ni manos).

Sabrás que he sido yo quien ha estado aquí porque las quemaduras
delatan, conoces el olor de los incendios, la lluvia
cae y tu boca besa
como la calavera del ácido.

Ayer dijiste que moriría pronto, quizá mucho antes
que tú y estamos temerosos de pensar
que no vaya a ser así
sea más largo de lo que esperamos.
No sabes cómo moriré
si lo que acecha
es una niña, un chocolate con insectos o tal vez nada.
Te mentí cuando hablé de que el amor existe, pero estoy
tan convencida
de un dolor en todas partes
machacando…
esta lluvia mordaz, sueño
con el ácido muriático.

Lágrimas, ganas de abrir la puerta con la llave equivocada
y dónde estarás, dónde.
Olvidé cerrar la ventana, todo se llenó
de gatos y gorupos, no es necesario que la luz
esté prendida todo el santo
día, no
es necesario estar deseando
el ácido.

(De Prácticas de crueldad para el verano, Ediciones El Viaje, 2012)

Nemo habría nacido como hermafrodita indiferenciado

No se sonroje al narrar la historia. Así es
mamá naturaleza: es mentira lo terrible de la orfandad
de Nemo. Para un pez
payaso (como su padre) luego de muerta
ella
era lógico
ya hembra
cuidar al huevo en los arrecifes y después
ya hembra
practicar sexo con su hijo.

No esté paranoico
por la sobrepoblación: es infrecuente
que los peces payaso
se fecunden a sí mismos.

Tampoco importaría después la muerte
de su padre. Nemo continuaría la tendencia
familiar y en caso de no encontrar otros peces
payaso
ya hembra
procrearía con sus descendientes
sin necesidad de embriagarlos
como hicieron las perversas
hijas de Lot.
*

[Referencia]
“El zoólogo británico Jules Howard [en Sexo en la tierra] destripa el guión de ficción y construye otro más verosímil, basado en lo que hace realmente un macho de pez payaso cuando muere su hembra. ‘El padre […] se habría convertido en hembra […] Al ser hijo único, Nemo habría nacido como hermafrodita indiferenciado, habría crecido desarrollándose como macho y, en un giro genial, seguramente habría acabado practicando sexo con su padre, ahora hembra’, relata el autor” (Manuel Ansede, “El kamasutra de los animales”, El País).

Antes de que mr. Happy se hiciera drogadicto
y empezara a actuar de manera errática

Éramos amigos. Los mejores. Sobre todo
porque antes
no había tenido
ningún otro. Tuve sí
créanme
muchísima paciencia
cuando el choque del auto
cuando dejaba la casa
entera llena de muñecas. Como en un certamen
de letrinas el corazón
se me ponía
verdaderamente triste con las bolsas
vacías de cocaína
en su cuarto o botellas con un solo trago
de vodka
al punto
de no poder mantener
limpia su propia pieza. Pero era mi solo
único amigo y bailábamos
a oscuras en el parque
pero el desorden
el descuartizamiento
mis lágrimas
ante la policía.

No hay cuerpo.

Ningún
cadáver ¿Tiene usted
cualquier seña de identidad?

¿Tiene usted un amigo?

*
[Referencia]
“Tras escuchar la confesión, la policía se negó a condenar a Geoff, quien anhelaba la pena de muerte. Tras la negativa, el hombre amenazó a los oficiales, quienes procedieron a revisar la vivienda del ‘asesino’ en donde encontraron drogas y armas, cargos por los cuales fue fichado” (“Hombre mata a su amigo imaginario y se entrega”, El Heraldo).

Ahora tiene la certeza de que su jefe su cuñado y el presidente hacen a escondidas lo mismo que usted

Haga caso
omiso sobre lo que se ha dicho
que es real: una relación afectiva sí
su onanismo
no. Su miedo a ser digerido
necesita la intervención
de un psiquiatra. Usted le pone a la vecina
del quinto su mujer igual
lo engaña. Alcanzar el orgasmo
en solitario requiere pensar en alguien diferente
que la pareja: otra cosa es
estar
pensando
todo
el día
en la vecina del quinto
para conseguir eyacular.

La masturbación a los cuarenta
tiene algunos beneficios
para la salud. La causa del cincuenta y seis
por ciento de los divorcios se relaciona con un interés obsesivo
de alguna de las partes
por mirar pornografía en la red.

¿Se queda más tranquilo?
*
[Referencia]
El placer solitario se vuelve, si cabe, más clandestino: no es un asunto que salga a colación en la oficina y mucho menos en el vestuario del gimnasio.. Y la falta de referencias puede llevar al onanista cuarentón –quizá con pareja e hijos y en una fase de su vida en la que priman otras preocupaciones– a preguntarse: ¿soy un bicho raro? (“El último tabú masculino”, El País)

Estampa japonesa

Una tercera vez ya no es gracioso, y es justo
de lo que se trata: moverse como la chica
a quien corté una pierna, primero
y le pedí, le supliqué, la danza erótica

que repitió antes todas sus noches, hasta yo
tenía perfecta memoria de los pasos;
ella se negaba (las vendas no contenían
del todo la sangre, a mí no me importaba
no me importaba en absoluto
el suelo manchado) y en un acto de pura
justicia simétrica segué la izquierda.

La actividad del tronco
y de los brazos no depende de las extremidades
inferiores.

Solipsismo

Catorce gotas de rivotrill diarias
apenas, para silenciar
el zumbido
que parece venir de la calle
y no, está en tu cabeza
está en mi cabeza.

Afuera la noche y ningún
auto, afuera la calma.

Mucha gente tendría
una sobredosis
con esa cantidad.

Mucha gente
se ha matado
por no soportar
el sonido. Mucha
gente se ha arrancado las orejas
sin que cese nunca
el ruido.

Si te levantas
y no te duele nada,
estás muerto.


Fanny Enrigue (Guadalajara, México, 1976) Estudió Filosofía en la Universidad de Guadalajara. Ha participado en encuentros de poesía nacionales (entre ellos, 17 Festival de Octubre Tiempo de Literatura, Instituto de Cultura de Baja California, 2018; Décima edición del Festival Letras en la Mar, Secretaría de Cultura Jalisco/Cultura Cardinal Puerto Vallarta, noviembre 2021) e internacionales (IV Festival de Poesía Joven Novissima Verba, Lima, Perú, 2005; Poquita Fe, Festival de Poesía Iberoamericana, Santiago de Chile, 2014).

Textos de su autoría han aparecido en diversa revistas y antologías (entre éstas, Poesía Viva de Jalisco, Antología de la poesía jalisciense contemporánea, antologadores: Raúl Bañuelos, Dante Medina y Jorge Souza, Secretaría de Cultura Jalisco/Conaculta/Ayuntamiento de Guadalajara/El Colegio de Jalisco, 2004; Del silencio hacia la luz: mapa poético de México, Adán Echeverría y Armando Pacheco, comps., 2008; Extática. Antología de poesía femenina, comp. Yolanda Ramírez Michel, Editorial Salto Mortal, 2015; Diccionario de Escritoras en Guadalajara, Silvia Quezada, coord., Editorial Salto Mortal, 2017).

Ha publicado los poemarios Sucesión de la sombra, Editorial Paraíso Perdido, 2007; Prácticas de crueldad para el verano. Ediciones El Viaje, 2012; Sordina. Mantis Editores, 2012 y Pinzas. Nuestro método es ciencia, Sombrario Ediciones, 2018.