Autor

Raúl Vázquez

(San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 1981). Estudió Lengua y Literatura Hispanoamericana en la Universidad Autónoma de Chiapas; así como la Especialización en Literatura Mexicana del siglo XX en la Universidad Autónoma Metropolitana (Unidad Azcapotzalco). Obtuvo el Segundo lugar en los Juegos Florales San Marcos Raúl Garduño en el 2014. Ha publicado el libro colectivo Entre lo timorato y lo arrogante; así como Dalton. Ha publicado en revistas como Tierra Adentro, Rio Grande Review y Lagarto con paraguas.

Constelaciones,

La elaboración del silencio

Una de las experiencias que se han sido limitadas a partir de la modernidad es la experiencia del silencio como respuesta ontológica. En la actualidad, el silencio suele entenderse desde aristas fragmentadas. Identifico tres formas notorias. El silencio como experiencia turística, que podría llamarse estética; el silencio místico, presente en los claustros monacales; y el silencio punitivo, ligado a los espacios carcelarios de la administración estatal. Estas tres formas o experiencias límite del silencio nos ofrecen

Narrativa,

Los hábitos del guardabarranco, variación de un cuento de Mario Payeras

La tarde terminó húmeda. El mundo parecía el eco del primer chasquido con que dios inició el lento caminar del tiempo. El guardabarranco se entremetió en su nido. La tierra de temporal se preparaba para el inicio de los trabajos diarios. Esa tarde, hasta el sonido inmisericorde del Cañón del Sumidero, parecía recién nacido. El guardabarranco tenía una cigarra en el pico, satisfecho del día y de su vuelo diario. Aún

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Un diario que fascinó a un viejo danés: el diario de viaje como registro de la memoria nómada

A propósito del diario de viaje, escrito por fray Tomás de la Torre entre 1544 y 1545, el profesor Prudencio Moscoso escribió que, para Frans Blom ─explorador danés avecindado en San Cristóbal de Las Casas─ haber editado y publicado ese diario, era una de las acciones por las que se sentía más orgulloso. A Frans Blom, crecido en la tradición escandinava de las sagas nórdicas, el viaje realizado por

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A propósito del espacio

Leo en un ensayo de Jean Robert que el concepto de espacio nació con la modernidad. No es un concepto a priori como dijo Kant, ni el espacio está teorizado en la geometría de Euclides. El concepto de espacio es histórico. Nace de la mano de la consciencia moderna, del afán de moldear el vacío y sus posibilidades. Incluso, este concepto aparentemente neutral tiene una expresión política. Así, la

Constelaciones,

Pensar el tiempo desde Tuxtla

En el libro, editado por Mario Humberto Ruz, Los Legítimos Hombres, leo en un artículo de Otto Schumann, sobre la relación lingüística entre el chuj y el tojolabal, que entre unos y otros, el pasado, por ser visible, se encuentra delante y, el futuro, por no ser visible está detrás, ya que no puede verse. En tojolabal “tza’ni”, es un equivalente de la palabra “futuro” y, la traduce Schumann como “lo que queda

Constelaciones,

Un ingenuo profesor de filosofía 

El pensador italiano Norberto Bobbio, al final de la introducción a su libro El futuro de la democracia, cierra con estas palabras: “No tengo necesidad de agregar que, como ninguna fórmula ideal, tampoco ésta pertenece a la esfera del ser, sino a la del deber ser”. Creo, a riesgo de ser injusto con la pedante “vocación” docente, que no hay en la enseñanza nada que se encuentra en el orbe de ser, sino en el

Constelaciones,

Pensar el mundo desde Copoya  

Según Markus Gabriel, «el mundo no es ni la totalidad de las cosas, ni la totalidad de los hechos, sino aquel ámbito en que acaecen todos los ámbitos que existen». Para este filósofo alemán el ámbito será un campo de sentido. Su tesis central explicaría que el mundo no existe porque no puede estar encerrado en un ámbito que lo contenga. Sólo tenemos parcelas significativas del mundo o de ese no

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Notas adivinatorias de un profesor de filosofía 

Spinoza ─mediante un aristotelismo vedado─ explica al principio de su Tratado de la reforma del entendimiento, que es necesario buscar “un bien verdadero y capaz de comunicarse”. El viejo filósofo define a este “bien verdadero” como algo que, hallado y poseído, nos haga gozar eternamente de una alegría continua y suprema. Este bien, a causa de su aristotelismo o por él, acude irremediablemente